Acabo de ver el tráiler de una película que se ha rodado recordando el triste, indigno y triple crimen de Alcàsser, ocurrido en los finales de 1992 y primeros de 1993, algo que taladró el corazón de la ciudadanía que permaneció expectante ante aquel momento traspasado de dolor.

No hay palabras, no hay sentimiento, no hay bastante desazón para recordar la crueldad vivida, las familias destrozadas, el corazón abatido y la mente compungida que vivió tristes días, al saber el desenlace.