El documento reclama la creación de un Banco Nacional del Agua, nuevas conexiones intercuencas del Tajo Medio y/o Ebro Medio y la tramitación del Plan Hidrológico Nacional

 

Máxima unidad en torno al agua. La sociedad alicantina ha dado un paso hacia adelante y aparcó sus diferencias para suscribir el primer Pacto Provincial del Agua, que busca dar respuesta a los principales retos que en materia hídrica tiene la provincia de Alicante, y que, según todos los firmantes, debe servir de ejemplo para alcanzar un Pacto Nacional del Agua.

Un acuerdo suscrito por los grupos políticos de la Diputación de Alicante (PP, PSOE y Compromís) además del diputado no adscrito Joaquín Sepulcre junto a comunidades de regantes, sector del abastecimiento, Cámara de Comercio y universidades, es decir, todos los integrantes de la sociedad alicantina, que se unieron para reivindicar las necesidades reivindicativas en materia hídrica.

El pacto, alcanzado recientemente en el seno de la comisión creada a tal efecto y auspiciada por la Diputación de Alicante, ha sido aprobado por unanimidad por la Comisión Técnica del Agua y ratificado, posteriormente, por la Mesa del Agua antes de su firma.

El documento recoge datos relativos al déficit hídrico, abastecimiento, regadíos, trasvase Tajo-Segura, conexión Júcar-Vinalopó, sobreexplotación de acuíferos, desalación, depuración y reutilización, ahorro y eficiencia, sostenibilidad económica y costes, infraestructuras, nuevas conexiones intercuencas, reformas legislativas, cesión de derechos, gestión de recursos y, finalmente, innovación e investigación.

De igual manera, el acuerdo demanda nuevas conexiones intercuencas, es decir, recursos procedentes de otras cuencas que deben ser medioambientalmente sostenibles en origen. Así, se apoyan las conclusiones del estudio presentado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) reclamando nuevos aportes del Tajo Medio y/o Ebro Medio, así como la creación de un banco nacional del agua.

Para ello, se propone modificar el texto refundido de la Ley de Aguas (TRLA) para que éste permita acoger de manera expresa la posibilidad de realizar permutas de aguas blancas por regeneradas entre usuarios, sin por ello alterar los respectivos títulos de aprovechamiento. También, se reclama la tramitación del Plan Hidrológico Nacional, una vez que ya fueron aprobados los planes de Demarcación del segundo ciclo de planificación.

Asimismo, se proponer al Consejo de Ministros la aprobación de un decreto que contenga el desarrollo reglamentario de los contratos de cesión y centros de intercambio, y recomendar a la Generalitat que solicite la activación de centros de intercambio de derechos del agua, como permite el artículo 71 TRLA.

Ejemplo para una Pacto Nacional del Agua

El presidente de la Diputación de Alicante, y alcalde de Calpe, el popular, César Sánchez, ha mostrado su “satisfacción” por un acuerdo modélico que “espero tenga eco nacional y sea un ejemplo para que haya un Pacto Nacional del Agua donde las distintas fuerzas políticas se comprometan a solucionar los problemas hídricos que tiene el sureste español”. En su opinión, “España no necesita agua, sino redistribuir bien la que tiene, y para ello hacen falta infraestructuras, compromiso, generosidad y que todos los partidos aparquemos el debate político y pensemos en las personas y no sólo en los territorios”.

Sánchez ha mostrado su indignación por el hecho de que la crecida del Ebro haya provocado que se vierta al mar en las últimas semanas “lo que aproximadamente necesita la provincia de Alicante para regar dos años”.

De igual manera, el presidente de la Diputación, ha destacado que el pacto plantea distintas propuestas para hacer frente al déficit estructural hídrico que sufre nuestro territorio y atender las necesidades de la demanda. A su juicio, “este pacto es un ejemplo para toda España, fruto del acuerdo, el consenso y la corresponsabilidad”, y ha resaltado que Alicante es la primera provincia española que suscribe un acuerdo de estas características al que se suman distintas formaciones políticas y todos los sectores que dependen de un recurso tan esencial como es el agua: “hoy transmitimos una imagen de responsabilidad a los regantes y a los sectores industriales y turísticos que necesitan agua, así como al conjunto de la provincia y mostramos que en los temas importantes la política se deja de lado y nos preocupamos por solucionar los problemas de los ciudadanos”.

El presidente ha detallado que el documento conllevará la ejecución de distintas infraestructuras de agua por parte de la Diputación y ha destacado que desde la Diputación se ha invertido en lo que va de legislatura cerca de 30 millones de euros en este tipo de actuaciones, “y nos permitirá también presentarnos ante otras instituciones como el Consell o el Gobierno Central para pedir más inversiones”.

Respaldo del ayuntamiento de Elche

Por su parte, el alcalde de Elche, el socialista, Carlos González, ha destacado que “para el Ayuntamiento de Elche es positivo que se alcance un Pacto Provincial del Agua que parte de la idea del importante déficit hídrico que tiene la provincia de Alicante y que afecta fundamentalmente al municipio de Elche”,

González ha destacado como importante el acuerdo, “porque reconoce la necesidad de que se sigan produciendo aportes tan valiosos y necesarios como los trasvases Tajo-Segura y Júcar Vinalopó. El pacto también reconoce la necesidad de la depuración y la desalinización”, añadió el regidor.

De igual manera, considera que “el hecho de que haya un pacto provincial del agua es positivo para la ciudad de Elche y para el Camp d’Elx porque reconoce el déficit hídrico y la necesidad de sumar aportes para paliar esa importante falta de agua que padecemos”.