Nadie en el PP se creía que Sánchez ganaría la moción de censura, de hecho, Rajoy y De Cospedal apostaron por una estrategia que hundimiento de la economía para volver frente a la vicepresidenta que apostaba por tratar de retener el gobierno

 

Esta vez no hubo sorpresas después de lo sucedido el jueves. Este viernes se cumplieron los pronósticos y Pedro Sánchez fue elegido nuevo presidente del Gobierno de España con un total de 180  votos a favor, 164 en contra y una abstención, es decir, con el respaldo de socialistas, Podemos, Compromís y de todas las fuerzas de carácter nacionalistas, y el rechazo de los populares y de Ciudadanos.

De esta manera, Sánchez ha pasado a la historia de España como el primer presidente del Gobierno elegido desde una moción de censura, y sin ser diputado nacional, pues, había abandonado hace un año su escaño, tras la revuelta de barones socialistas, que acabó con la abstención socialista durante investidura de Mariano Rajoy. Por su parte, Rajoy se convierte en el primer presidente que ha perdido una moción de censura. Fue una jornada de sensaciones y donde buena parte de los cuadros populares andan aún perplejos de cómo ha sucedido este desenlace sin que su partido haya sabido reaccionar, al igual que Podemos donde su líder, Pablo Iglesias, se ha quedado prácticamente sin acción.

La votación ha arrancado pasadas las once de la mañana de forma pública. Cada diputado ha sido llamado desde la Mesa del Congreso, al igual que en las sesiones de investidura, anunciando estos su voto en voz alta. El PSOE arrancó con el apoyo asegurado de Unidos Podemos, ERC, PNV, PDeCAT, Compromís y Bildu. La candidatura de Pedro Sánchez ha obtenido 180 votos a favor de los 84 diputados del PSOE, los 67 de Unidos Podemos, los 9 de ERC, los 5 del PNV, los 9 del PDeCAT, los 4 de Compromís, los 2 de Bildu y uno de Nueva Canarias, por lo que ha superado en cuatro votos los 176 mínimos necesarios para convertirse en el próximo presidente del Gobierno. En su contra han votado 169 diputados, del PP (134), Ciudadanos (32), UPN (2) y Foro Asturias (1), mientras que la diputada de Coalición Canaria (CC), Ana Oramas, ha optado por la abstención.

La presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha leído el resultado de la votación, que supone que el líder socialista, Pedro Sánchez, ha obtenido la confianza de la Cámara para convertirse en el séptimo residente de la reciente historia democrática. Ahora Pastor deberá trasladar al Rey la decisión adoptada. A partir de ahí, y según el artículo 114.2 de la Constitución, el anterior gobierno, presidido por Mariano Rajoy, presentará su dimisión al Rey, que ya nombrará a Pedro Sánchez nuevo presidente. Y cuando el líder socialista tome posesión ante Felipe VI, deberá dar a conocer la composición de su gabinete para que se publiquen los nombramientos y los ministros puedan a su vez tomar posesión.

Despedida de Rajoy

Antes de la votación, el presidente del Gobierno saliente, Mariano Rajoy, ha realizado una breve intervención para despedirse de su responsabilidad: “aceptaré el resultado de la votación, pero lógicamente no estaré de acuerdo”, y ha asegurado que “ha sido un honor dejar una España mejor de la que encontré, ojalá mi sustituto pueda decir lo mismo en su día, se lo deseo por el bien de España”. Eso sí, el ya ex presidente no asistió al debate, y a las intervenciones de los portavoces del grupo socialista, Margarita Robles, y del grupo popular, Rafael Hernando.

Perplejidad popular ante su estrategia

Tal y como desvelaban este jueves nuestros compañeros de Mediterráneo Press en la dirección popular y en el gobierno central no había ninguna estrategia cerrada salvo que la moción de censura socialista cayera. Nadie pensaba lo contrario hasta la mañana de jueves, y sólo a partir del discurso de Pedro Sánchez se empezó a percibir que se había menospreciado al rival. Desde ese momento, según diversas fuentes consultadas, se producen dos visiones. La continuista liderada por la secretaria general, y ministra de Defensa, María Dolores De Cospedal, la mujer que ya ha perdido dos gobiernos, hace tres años en 2015 perdió Castilla-La Mancha y ahora el central, y la más ofensiva encabezada por Soraya Sáez de Santamaría e Iñigo de Serna, entre otros, y que contaba con más empatía entre la militancia.

De Cospedal, con quien se fue a comer Mariano Rajoy, se hizo con la victoria en la estrategia, que no ha sido entendida por la militancia. Su propuesta no dificultaba el acceso al gobierno de Sánchez, y mantener el discurso más conservador que tantos buenos resultados ha dado al PP de Rajoy, es decir, “nosotros somos los únicos que generamos estabilidad y crecimiento”, y eso lo corroboraba con la desestabilización de las bolsas, y las caídas de los últimos días. Pero, no se tuvo en cuenta que había otros factores, y de hecho, las bolsas este viernes han vuelto a subir. Según esta estrategia, el plan de Rajoy es continuar como líder de la oposición y volverse a presentar a las elecciones generales. Y así, según lo ha podido averiguar este diario, lo planteará la próxima semana en el comité nacional del PP, es decir, que todo siga igual. Pero, no será la fácil. Muchos diputados eran partidarios de la otra postura, la defendida por Sáez de Santamaría, y que le beneficiaba directamente, es decir, dimisión de Rajoy para ganar tiempo, gobierno en funciones presidido por la vicepresidenta, y negociaciones para buscar un nuevo presidente del PP, como Iñigo Méndez de Vigo, que retuviera el gobierno, al menos, hasta las elecciones, con lo que trataba de controlar los tiempos, algo que ya no sucederá. Dicha estrategia estaba más secundada con los principales barones regionales, que ahora pueden pedir responsabilidades.

De hecho, según han averiguado nuestros compañeros de Mediterráneo Press, en la reunión, quienes defendían una reacción de Rajoy durante la moción de censura pedirán responsabilidades al ya ex presidente del Gobierno a quién ya no le queda ningún barón como Francisco Camps en 2008 en el Congreso de Valencia que de la cara por él.

En este sentido, algunos dirigentes populares no descartaban este viernes un congreso extraordinario para elegir el líder del futuro. Los mejor posicionados son el presidente de la Xunta, Alberto Nuñez Feijó, el último ministro de Fomento, y ex alcalde de Santander, Iñigo de la Serna, que cuenta con apoyos de buena parte de la militancia, y la vicepresidenta, Soraya Sáez de Santamaría.

Como decía un veterano militante el gran riesgos del PP “es la división y desorientación del votante de centro derecha que ha perdido su identificación con el partido frente otras opciones como Ciudadanos y Vox que pueden ser los más beneficiados”.