Revela que la Comunitat elevaría su renta en 2.973 millones anuales, un 3% del PIB, si se redistribuyeran los recursos en función de las necesidades

 

La Comunitat Valenciana es la autonomía en la que menos gasto por habitante realiza la administración central. Al menos, esa es la denuncia de un nuevo informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), según el cual, el gasto del estado en la Comunitat se sitúa a casi mil euros de la media del conjunto de las comunidades.

Durante el periodo 2011-2014, según el informe, el gasto per cápita canalizado por la Administración Central en territorio valenciano fue de 4.527 euros, frente al promedio autonómico, que fue de 5.460 euros. De este modo, la Comunitat se vio condenada al último puesto, por debajo de autonomías como Murcia (4.800 euros), Baleares (4.944) y Cataluña (5.078). En el polo opuesto se sitúan País Vasco (7.542 euros), Navarra (6.799) y Castilla y León (6.541). Ésta es una de las conclusiones más destacadas del informe elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) a partir de los datos oficiales del propio Ministerio de Hacienda, recopilados en las cuatro balanzas fiscales elaboradas (2011-2014).

La sexta entrega de Papers de finançament, la publicación elaborada por el IVIE en colaboración con la Conselleria de Hacienda y Modelo Económico, recoge los datos del trabajo del instituto investigador, que destaca que, de los 256.704 millones de euros de gasto canalizado por la Administración central en el período 2011-2014 (incluyendo transferencias a las comunidades y a las corporaciones locales y gasto finalista de las competencias que le quedan a la propia Administración central), solo 22.967 millones han revertido en la Comunitat Valenciana, lo que supone un 8,9% del total y nos sitúa muy por debajo de nuestro peso poblacional, que es del 10,6%.

El gasto por habitante –a la luz de las balanzas fiscales- en la Comunitat Valenciana durante el periodo analizado es un 82,9% de la media, lo que supone que los valencianos se encuentran a más de 17 puntos porcentuales del promedio per cápita del conjunto de autonomías.

Para la secretaria autonómica de Modelo Económico y Financiación, María José Mira, el informe del IVIE, “realizado a partir de datos totalmente objetivos publicados por el Ministerio de Hacienda y respecto a los que no cabe ningún tipo de interpretación, evidencia el maltrato que ha sufrido y está sufriendo la Comunitat Valenciana”.

Por áreas, tal como refleja el informe elaborado por el IVIE, es especialmente destacable el poco gasto per cápita que realiza la Administración Central en la Comunitat Valenciana en áreas como agricultura, ganadería y pesca, donde el gasto canalizado se sitúa en el 29% (siendo el promedio de 100); en ayudas regionales, que apenas alcanza el 41,3%; servicios sociales, que es del 69,2%; o infraestructuras, 69,9%. Pero también son destacables bajos niveles de gasto en prestaciones económicas (81,4%); sanidad y educación (82%); Justicia, seguridad y vivienda (82,2%); y financiación regional (82,8%). Todos ellos, por debajo de la media.

Como destaca el propio IVIE en su informe, “los criterios para la distribución de los gastos pueden ser diversos pero si el objetivo es nivelar el acceso a los servicios, la territorialización de los gastos debería basarse en indicadores de necesidad objetivos, como la población, su estructura por edades, la pobreza relativa o las características del territorio”. “Si se siguieran esos criterios -continua el informe- la territorialización sería muy distinta de la observada, las desigualdades de financiación por habitante mucho menores. Además los saldos fiscales no presentarían las anomalías actuales”.

Impacto de 47.877 nuevos empleos

Como ya avanzó el presidente Ximo Puig tras la reunión mantenida hace semanas con el conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, a la que asistieron la secretaria autonómica de Hacienda, Clara Ferrando, y los expertos Francisco Pérez y José Antonio Pérez, en la que le dieron a conocer los resultados preliminares de este informe, si la distribución de los recursos en España se hiciera mediante indicadores de necesidades objetivos, el gasto público en la Comunitat Valenciana debería incrementarse en 2.500 millones de euros anuales. Esto supondría un 10,9% más de recursos para la Comunitat Valenciana, que pasaría de disponer de 22.967 millones a contar con 25.467 millones.

El IVIE estima en su informe que estos 2.500 millones tendrían que llegar por tres vías: 1.607 millones por la mejora de la financiación autonómica, 202 a través del incremento de la financiación local y 692 millones por el incremento del gasto de la Administración Central en el territorio valenciano en las competencias que sigue gestionando directamente (infraestructuras logísticas, ayudas regionales, justicia y seguridad ciudadana, ayudas a la dependencia y apoyo a la inserción laboral).

Estos 2.500 millones tendrían un efecto sobre la renta valenciana de 2.973 millones de euros anuales, lo que supone un incremento del 3% del PIB regional, y además conllevaría la creación de 47.877 empleos, un 2,7% más de empleo regional. “Además, ese mayor gasto público en la Comunitat Valenciana eliminaría la anomalía del saldo fiscal valenciano, que pasaría de ser negativo a positivo, situándose donde le corresponde a una comunidad con un nivel de renta un 12% por debajo de la media”, destaca el informe.

Mira: “Un sistema carente de lógica”

Mira considera que “no tiene lógica un modelo de financiación que nos lleva a ser la única comunidad que, siendo pobre, recibe menos de lo que aporta, lo que supone que tenemos un saldo fiscal negativo y, a su vez, el gasto de la Administración central nos afecta negativamente: lo que recibimos está por debajo de la media en servicios públicos fundamentales”. “Pero, encima -añade Mira-, si se cumpliera con esa equiparación en el reparto territorial del gasto que canaliza la Administración central, los impactos en la economía valenciana serían directamente un incremento del PIB de la Comunitat de un 3% y la generación de casi 50.000 puestos de trabajo”.

En la actualidad, la Comunitat Valenciana tiene un saldo fiscal negativo en sus balanzas fiscales pese a tener un nivel de renta por habitante del 88%. Pese a ser una autonomía con menos recursos que la media contribuye a la solidaridad interterritorial financiando el mayor gasto público de autonomías más ricas.

Como destaca el informe del IVIE, la Comunitat Valenciana tiene un nivel de PIB por habitante similar al de Cantabria, Castilla y León, Asturias, Canarias o Galicia. Sin embargo, la Comunitat tiene un saldo fiscal negativo mientras que en esas otras comunidades el saldo es positivo. Esto se debe a que el gasto de la Administración Central en la Comunitat Valenciana es el menor de todas las autonomías mientras que, en comunidades con un nivel de renta similar, el gasto de la Administración Central se sitúa por encima de la media.