La recuperación de la alcaldía de Alicante por parte del PP, con Luis Barcala ya como nuevo alcalde, es algo más que un cambio de gobierno o la vuelta del PP a la segunda ciudad de la Comunitat Valenciana y una de las principales alcaldías del PP en España. Guarda un profundo simbolismo que podemos resumir en tres frentes:

El primer frente, el fracaso de los pactos y tripartitos de izquierda. Alicante ha puesto en evidencia que los llamados ‘pactos de perdedores’ de la izquierda, que actualmente gobiernan la Comunitat Valenciana, Valencia, Castellón y la mayoría de alcaldías, han sido incapaces de gestionar, abrir una nueva etapa y hasta negociar un nuevo acuerdo.