El pasado 6 de febrero, asistimos a la comparecencia de los Directores Generales de las únicas dos Cajas de Ahorro que han subsistido a la crisis financiera en la Comisión de Investigación de ésta, en el Congreso de los Diputados.

Debemos recordar que en 2010, se inició un proceso de concentración del sector financiero en España, pasando de las 47 cajas de ahorros en 2005 a sólo 34, mediante la creación de 7 nuevas cajas y las dos intervenidas -Caja Castilla La Mancha (CCM) y CajaSur-. Todas ellas pasarían después a transformarse en bancos. Tras la crisis financiera y su rescate y nacionalización en su caso, ahora
sólo quedan en pie dos cajas de ahorro, Caixa Pollença (Baleares) y Caixa Ontinyent (Valencia), fundada en 1884.

El objetivo era doble:

  1. Analizar los motivos de la dilapidación de recursos públicos en el rescate de nuestro sector financiero, especialmente por las Cajas de Ahorro con estas dos excepciones, y
  2. El estudio de los mecanismos para que no vuelva a suceder estos lamentables hechos que han generado según el Tribunal de Cuentas y el propio Banco de España un coste superior a 60.000 millones de euros.

Hoy sabemos que lo que sucedió en las cajas de ahorro, no fue producto de la mala suerte y de la caída de la economía, fue especialmente, consecuencia directa del saqueo del bipartidismo de “amiguetes”, de la colonización de los consejos de administración por los viejos partidos políticos (PP, PSOE, IU, CiU…) y algunos sindicatos, “untados” en tarjetas “black”.

Era el negocio perfecto, concesión de créditos a personas vinculadas y después volvía en forma de mordidas, para financiación irregular de partidos, como la trama Gürtel valenciana confirmada estos días en el Juzgado por Ricardo Costa (Ex–secretario General del PP), o el “bigotes” aquí en el Congreso, así como el enriquecimiento personal, en definitiva, el elevado coste de la corrupción e ineficiencia que la Comisión Nacional del Mercado de Valores cifra en más de 48.000 millones de euros anuales y el coste de ineficiencia al expulsar artificialmente a los mejores del mercado.

Un buen ejemplo de ellos en nuestra comunidad valenciana fue el Banco de Valencia, la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) o Bancaja … eran la gallina de los huevos de oro para la vieja política.

Aquel 6 de febrero tenía la oportunidad de preguntarle a D. Vicent Penadés, Director General de Caixa Ontinyent, por aquello que les dejó inmunes ante la crisis del resto de sus homólogos. La respuesta fue clara, la independencia en la gestión, la cercanía de sus administradores con el negocio y sobre todo, la prudencia en la interiorización del riesgo bancario menos expuesto, motivado especialmente por la huida de negocios especulativos. Un ejemplo, sus inversiones en solares sólo se aceptaban si había licencia de edificación.

Hoy Caixa Ontinyent es ejemplo de gestión y eficiencia, superviviente a la injerencia política.

Vicente Ten,

Portavoz de la Comisión de Presupuestos.
Grupo Parlamentario Ciudadanos