Defienden la necesidad de invertir ya en el Corredor Mediterráneo no sólo por razones de competitividad, sino también por la vertebración de España

 

El cambio inversor en materia de infraestructuras introducido por el actual ministro de Fomento, Iñigo de la Serna, ha sido importante, pero no suficiente para recuperar el tiempo perdido. Al menos, eso se desprende del estudio realizado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) para la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), que periódicamente publicara una serie de documentos y estudios Foco AVE, donde se analizará la evolución y posición actual de la economía valenciana en el contexto nacional, en algunos aspectos que son considerados clave, especialmente en materia de infraestructuras.

El primer informe, al que han tenido acceso nuestros compañeros de Mediterráneo Press, titulado Infraestructuras de transporte en el Arco Mediterráneo, analiza la inversión en esta materia en el estado español. Según el mismo, la Comunitat es una de las autonomías peor tratadas, teniendo una dotación de infraestructuras por ocupado un 16% inferior a la media nacional, e inferior al conjunto de las comunidades del arco mediterráneo, que a su vez es un 12% a la media nacional.

Según el estudio, uno de los factores que explica el menor crecimiento de la renta por habitante del Arco Mediterráneo es su menor productividad que depende de variables como el capital humano, el esfuerzo innovador, la internacionalización, el tamaño de las empresas y la disponibilidad de unas adecuadas infraestructuras. Ello, según dice, ha lastrado la productividad de la Comunitat a lo largo de todo el siglo XXI, pues, se produjo a consecuencia de la falta de infraestructuras “un menor crecimiento en los años de bonanza económica, como un mayor impacto de la crisis en los años posteriores”, algo que, en opinión de AVE, sólo se solucionaría con una inversión importante en el Corredor Mediterráneo.

En este sentido, el estudio sitúa la productividad por ocupado en el Arco Mediterráneo 1,6% por debajo de la España, aumentando la brecha hasta un 3,9% en el caso de la economía valenciana.

Con este indicador de dotación de infraestructuras por ocupado, según el IVIE, existen importantes diferencias entre las comunidades autónomas españolas, ya que “las dotaciones del Principado de Asturias (la comunidad que encabeza el ranking) triplican las de Illes Balears (la última del ranking)”, lo que es un efecto negativo para vertebración del país, como lo demuestra el hecho de que las provincias que forman el Arco Mediterráneo presentan una ratio un 12% inferior a la media nacional, mientras que la Comunitat Valenciana se sitúa un 16% por debajo.

Así, el estudio concluye que la importancia de las infraestructuras de transporte tienen sobre la competitividad de las empresas, por lo que “es necesario ejecutar cuanto antes, en tiempo y forma y cumpliendo los plazos planificados, el Corredor Mediterráneo”, y ello, lo justifican en términos políticos y económicos, “en beneficio no solo de las economías del Arco Mediterráneo, sino de la vertebración de toda España”.

Infraestructuras terrestres versus aeroportuarias

Del total nacional de las infraestructuras de transporte, en opinión del estudio del IVIE, las viarias y las ferroviarias son las más importantes, ya que representan el 82% del total, frente a ello, se sitúa el stock de capital en infraestructuras aeroportuarias y portuarias es cuantitativamente menos importante, ya que suponen el 9% cada una del total.

Centrando la atención en el Arco Mediterráneo, el valor del stock en carreteras por ocupado es un 22% inferior al de España, rasgo que comparte con la Comunitat Valenciana, y que el IVIE se ha agravado con los recortes y la crisis: “El recorte de la inversión en infraestructuras de transporte desde 2010 ha sido tan intenso que en muchas comunidades autónomas la inversión no es suficiente para sustituir las infraestructuras que se deprecian“.

En concreto, en ocho comunidades autónomas la tasa de crecimiento del stock de capital ha sido negativa de 2010 a 2014, siendo una de ellas la Comunitat Valenciana. En el Arco Mediterráneo, las dotaciones de infraestructuras han aumentado en este periodo a una tasa del 0,5%, si bien la cifra enmascara importantes diferencias entre regiones. Mientras que el stock de capital de Cataluña y Andalucía ha aumentado muy por encima de la media nacional, en Illes Balears y Murcia prácticamente se ha mantenido constante, mientras que en la Comunitat Valenciana ha caído.

En el caso de las infraestructuras ferroviarias, también el Arco Mediterráneo presenta una dotación por ocupado inferior a la media (3,2% inferior), aumentando la distancia al 10% en la economía valenciana. En cambio, en el caso de las infraestructuras aeroportuarias, mientras el Arco Mediterráneo tiene una dotación un 9% superior a la de España, la Comunitat Valenciana está un 37% por debajo.