Adif se compromete a completar este año la instalación del sistema tren-tierra en el tramo Zaragoza-Teruel e iniciar las obras para aumentar la capacidad de carga de los trenes de mercancías en el primer semestre de 2018

 

La actualización de la línea ferroviaria entre Valencia y Zaragoza ha comenzado y ya no hay marcha atrás. Al menos, así se desprende de los compromisos de los directivos de Adif durante la segunda reunión de la comisión de seguimiento del proyecto del Corredor Cantábrico-Mediterráneo celebrada este jueves en Zaragoza. Según los mismos, las primeras actuaciones realizadas en la línea ya han tenido sus primeras consecuencias al haber permitido reducir los tiempos de viaje hasta un máximo de3 horas para los servicios de mercancías, y hasta 23 minutos para los trenes de viajeros.

Dicha  comisión de seguimiento, constituida el pasado 12 de julio, está integrada por representantes de la Generalitat Valenciana, el Gobierno de Aragón, Adif, Renfe, la Autoridad Portuaria de Valencia, la Asociación de Empresas Ferroviarias Privadas y las Confederaciones de Empresarios de ambas Comunidades Autónomas.

Estas  actuaciones ya finalizadas y el avance en el resto de proyectos representan un importante impulso al cumplimiento de los compromisos expresados de forma reiterada por el Ministerio de Fomento para la configuración de esta línea como eje estratégico del Corredor Cantábrico-Mediterráneo a través de un plan integral de mejora al que, con carácter plurianual, se destinará una inversión de aproximadamente 335 millones de euros.

Este plan tiene como principales objetivos la mejora del conjunto de infraestructuras ferroviarias, con el objetivo de potenciar la capacidad y competitividad de esta línea, tanto las circulaciones de viajeros como de mercancías, además de captar nuevos tráficos, así como aumentar la fiabilidad de la línea y reducir la probabilidad de incidencias.

Avance en el cumplimiento de las actuaciones comprometidas

La  mejora de la fiabilidad y la reducción de los tiempos de viaje para los servicios de viajeros y de mercancías han sido posibles tras la culminación de diferentes actuaciones, entre las que destaca la finalización de las obras para la eliminación de 8 Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) entre Teruel y Barracas y la instalación del sistema tren-tierra en más de 86 km entre Teruel y Caminreal y entre Bifurcación Teruel y Arañales de Muel. También destaca el traslado de la visualización del trayecto Caminreal-Bifurcación Teruel desde el Control de Tráfico Centralizado (CTC) de Valencia-Fuente de San Luís al de Zaragoza-Portillo.

Gracias a ello, desde el pasado 1 de octubre los tiempos de viaje de los trenes de viajeros entre Valencia y Zaragoza han pasado de 5 horas y 26 minutos a 5 h y 3 minutos, mientras que en este trayecto los servicios de mercancías han pasado de tiempos máximos de viaje de 10 horas y 23 minutos a 7 horas con 11 minutos.

Otras mejoras se han concretado en un aumento de la capacidad para los trenes de mercancías con la incorporación de 15 nuevos servicios y en un incremento de 3 puntos porcentuales en la puntualidad de las circulaciones, que durante el mes de octubre ha alcanzando del 80,5%.

Por otro lado, Adif ya ha aprobado la redacción de los proyectos de renovación y adaptación integral de la línea. Entre las principales actuaciones, destaca la ejecución de obras de mejora en diferentes puntos de la infraestructura -estructuras, vía y terraplenes- tras una inspección previa del conjunto de elementos para identificar las zonas a renovar y adecuar en el tramo Sagunto-Teruel-Caminreal.

También destaca la licitación del contrato para la redacción de los proyectos constructivos de la subestaciones eléctricas de tracción de Cariñena (Zaragoza) y Villafranca del Campo (Teruel) y de los centros de autotransformación asociados y del telemando de energía del tramo Zaragoza-Teruel, que constituyen los primeros trabajos para la electrificación de la línea.

La firma de los convenios con la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) para la ejecución de las inversiones de mejora en la línea, la adjudicación de la redacción de los proyectos de renovación de terraplenes entre Zaragoza y Caminreal son otras de las actuaciones ya realizadas hasta la fecha.

Con respecto a las actuaciones en ejecución, se prevé que antes de finalizar este año se completará la implementación del sistema tren-tierra entre Caminreal y Arañales de Muel.

Asimismo, antes de finalizar 2017 también se culminará la redacción de los proyectos para la creación de apartaderos para trenes de mercancías de 750 m en las estaciones de Estivella, Navajas, Barracas, Puebla de Valverde, Teruel, Ferreruela y Cariñena.

Próximas actuaciones a realizar

Durante el primer trimestre de 2018 se iniciarán las obras para aumentar la capacidad portante y posibilitar así un incremento de la carga por eje de los trenes hasta los 22,5 Tn. Estos trabajos, que está previsto finalizar en septiembre del próximo año, tienen un presupuesto de 1,3 millones de euros.

Los trabajos consistirán en la renovación de 11 estructuras situadas entre Teruel y Sagunto, en concreto en un puente metálico del tramo Estivella-Sagunto y en dos losas y ocho puentes, todos ellos de hormigón, ubicados en los tramos Teruel-Caparrates (1), Caparrates-Puerto Escandón (2), Puerto Escandón-La Puebla de Valverde (1), La Puebla de Valverde-Sarrión (1), Mora de Rubielos-Barracas (2), Barracas-Masadas Blancas (1), Masadas Blancas-Caudiel (1) y Algar-Estivella (1).

Por último y de acuerdo con el cronograma actual, entre finales de 2017 y principios de 2018 está previsto licitar la redacción de nuevos proyectos para la electrificación de la línea y para la adecuación de las instalaciones de seguridad y comunicaciones.

Mayores prestaciones y competitividad

Este plan integral, una vez completadas las actuaciones, permitirá a la línea tener mayor capacidad de tráficos, reducir de forma sustancial los tiempos de viaje, una mejor competitividad de los servicios de mercancías, un incremento de la velocidad máxima de circulación, un aumento de la eficiencia en el transporte, la incorporación de trenes eléctricos, mejores parámetros de seguridad, fiabilidad y el confort, una reducción de incidencias e interoperabilidad con los corredores Atlántico y Mediterráneo.