Reclama que los contratos menores vuelvan a pasar por el trámite de fiscalización previa, porque Ribó ya lleva gastados 75 millones de euros a dedo y nos parece excesivo

 

La portavoz del grupo popular, María José Catalá, ha denunciado que el ayuntamiento de Valencia, dirigido por Joan Ribó, a lo largo del año ha adjudicado 1.344 contratos a dedo por un valor superior a los 6,4 millones de euros, a pesar de que El Plan Anual de Control Financiero para 2019, elaborado por la Intervención General del Ayuntamiento de Valencia, determinaba  como prioritario establecer un  “control en los contratos menores”.

Catalá ha recordado que a lo largo del pasado mandato “Ribó y sus socios llegaron a otorgar 75 millones de euros a través de 16.000 contratos a  dedo”. Una práctica “poco transparente y que no garantiza la igualdad y pública concurrencia de las empresas.”

Por ello, ha lamentado que “en el Ayuntamiento de Valencia, Compromís y el PSPV mantengan los contratos menores como su principal herramienta de gestión, desoyendo las recomendaciones de la Intervención General y la Agencia Antifraude, que les han advertido que esta práctica abusiva de contratación debe finalizar porque contradice al Ley de Contratos del Sector Público”.

Además, ha recordado también que el pasado mandato el gobierno de Ribó eliminó la fiscalización previa de los contratos menores, “lo que les ha permitido abusar de una forma de contratación directa a dedo sin tener que pasar por un control previos de los técnicos”.