La decisión de cargar a los bancos el impuesto de las hipotecas no es definitiva. El presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo, Luis María Díez-Picazo, ha decidido este viernes que el Pleno de la Sala, revise la decisión

Un día después de la Sentencia del Tribunal Supremo, los bancos dicen que ellos no han ingresado un duro por este impuesto y tienen razón. Quien ha de devolver lo indebido será la hacienda publica. Hacienda que, a su vez, pedirá a la banca el pago que deja, entonces, de percibir del consumidor contribuyente; todo ello si no se revisa de nuevo la decisión del Supremo.

Ahora bien, ¿se han preguntado cual es el papel de la financiera en la operación de concesión de un préstamo con garantía hipotecaria? Lo común en este país es ponerse en las manos de la entidad bancaria que es quien lidera la operativa en el caso de las compraventas por la importancia de su papel otorgando el préstamo que permite el pago del inmueble. Como es así, el banco suele elegir (¿recomendar?) al notario. Además, sugiere la gestoría que liquida el impuesto en nuestro nombre en favor del Estado.

Esta es la realidad. De hecho, muchos ciudadanos, hoy día 19, cuando ya sabemos que se ha anulado el precepto que obligaba al pago al prestatario, al consumidor, aún hoy en día -repito- preguntan al banco y/o al notario qué han de hacer. Incluso al gestor. Así es la mentalidad del cliente que, posiblemente, demuestra el liderazgo del prestamista, el sector financiero en la operativa.

Queda así comprobado que las prácticas en este tipo de contratos son inmaduras, y podemos concluir dos cosas: Que los consumidores van mal asesorados y que, en todo caso, quien les asesora, en cuyas manos se ponen, es en la financiera y su, digamos, mecanismo que engrasa la operación del préstamo y la garantía que exige. Está por discutir si aportan un servicio añadido consistente en el consejo, en el asesoramiento, y podrían incurrir en responsabilidad.

Por eso, la recomendación es que el consumidor y usuario debería exigir dicho asesoramiento pero de forma independiente y fomentarse la libertad de elección de servicios, los del notario, de la gestoría, etc… que permitan contrastar las diferentes opciones en consonancia con un mercado libre y justo