Las pedanías del sur para están en contra de los planes de la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia que podrían dificultar el acceso a El Saler, La Devesa, El Perelló, Perellonet y El Palmar

El gobierno valenciano quiere hacer un bulevar que elimine el tramo de Autovía del Saler y el Consistorio ha aprovechado la caída de una pasarela aérea para poner semáforo y paso de peatones

Los meses de marzo a octubre las pedanías del sur de València -El Saler, la Devesa, El Perelló, Perellonet y El Palmar- aumentan su población habitual de 5.000 habitantes hasta cuadruplicarla en verano. Esto implica que de lunes a viernes la CV500 discurra con retenciones en horas puntas porque muchos de ellos van a trabajar. En verano, los fines de semana las retenciones son intensas, pero desde las 13 hasta las 17 horas, por los miles de valencianos y turistas que visitan el Parque Natural de la Albufera o van a comer a El Palmar, joya gastronómica de la capital valenciana.
Ahora, dos circunstancias han movilizado a los vecinos, que han organizado una charla informativa este viernes para intentar evitarlo: la Generalitat quiere hacer un bulevar en el tramo de autovía que va desde la Ciudad de la Artes hasta El Saler y el Ayuntamiento ha aprovechado que un camión municipal ha derruido una pasarela peatonal elevada, para poner un paso de peatones y semáforo. En opinión de quienes han organizado la charla, ”esto supone la puntilla para nuestros pueblos, puesto que va a colapsar todavía más una zona que ya de por sí era complicada, pero que había funcionado medianamente bien, con algunas iniciativas de control de tráfico”.
Uno de los representantes de los restaurantes de El Palmar, afirma que ”peligran más de 200 puestos de trabajo en El Palmar, porque muchísima gente dejará de venir a comer. Si ya cuesta llegar, imagínate en el futuro. Hablamos de más de 40 minutos desde la ciudad, lo que desanimará a muchas personas que elegirán otro destino”.
”Las decisiones que se toman por parte de la Generalitat y el Ayuntamiento se hacen sin contar con los vecinos, sin escucharnos, sin conocer la realidad del día a día. Si ponen más impedimentos para venir a nuestras casas y de aquí ir a trabajar, lo que harán es hundirnos. No podemos permitirlo y por eso es momento de movilizarnos. O ahora, o nunca”, señala un representante vecinal de El Saler. ”El ayuntamiento está actuando con nocturnidad y alevosía, aprovechando los meses de otoño e invierno para ejecutar un plan muy dañino para que no podamos actuar cuando a partir de marzo esto empiece a llenarse de ciudadanos, que también somos valencianos, también amamos la Albufera y también votamos cada cuatro años”, añade.