Columna de Opinión: Joaquín Ballester, Gerente ASIVALCO

 

Tras décadas de abandono por parte de todas las administraciones públicas, especialmente de los ayuntamientos, los polígonos industriales, en los que se genera algo más del 50% de nuestro PIB, esperan como agua de mayo la Ley de Gestión y Modernización de Áreas Empresariales, que actualmente se está tramitando en Corts Valencianes.

La ausencia de entidades gestoras; la falta de un mapa de suelo industrial que los clasifique, tanto por infraestructuras como por servicios de valor añadido; el bajísimo nivel de mantenimiento por parte de los municipios pese a pagar impuestos de primera; la ausencia de planes integrales de seguridad industrial… son sólo algunos ejemplos del lastre que tienen las áreas industriales para fomentar la competitividad de las empresas valencianas, lo que dificulta considerablemente su papel como dinamizadores de la economía.

Con la nueva Ley, la clasificación de estas zonas empresariales fomentará que los ayuntamientos tengan un incentivo para empezar a invertir, no sólo en el mantenimiento, sino también en la modernización de infraestructuras, equipamientos y servicios.

Paralelamente a la tramitación de esta ley, la Generalitat, por primera vez en su historia, ha comenzado a invertir en los antiguos polígonos industriales, con un plan por comarcas. Hay que darles la enhorabuena por reconocer el impacto económico de nuestras áreas empresariales y empezar a cuidarlas mediante inversión directa. Cuando esté aprobada la ley deberá suponer un incentivo a los municipios para que modernicen sus parques empresariales y favorezcan la creación de entidades gestoras, como bases de la competitividad de nuestra industria, logística y gran parte del sector terciario

Foto: Imagen área del Polígono Empresarial Fuente del Jarro (Paterna) – Zeppelinevalencia.com