Procesiones del Entierro, El Encuentro, la Ruptura de la Hora en la Alcora, las Procesiones o la Trencà del Guió en Elche, son algunos de los momento del viernes santo valenciano

 

Las procesiones de Semana Santa no son sólo una cuestión de Andalucía o del interior de España, también en la Comunitat Valenciana hay una tradición procesional muy rica. De hecho, ayer viernes fue el día grande de las distintas celebraciones de la  Semana Santa valenciana. De norte a sur, la mayor parte de poblaciones de la Comunitat vibra pasión y sentimiento religioso con las distintas procesiones y actos religiosos del viernes santo, principalmente, el Vía Crucis, la Procesión General del Santo Entierro. Actos que también se han convertido en un atractivo turístico para los miles de turistas que visitan las tierras valencianas de norte a sur, y de este a oeste. De hechos, algunas de estas celebraciones, como la Semana Santa Marinera, o las procesiones de Orihuela o Crevillente han sido declaradas Fiestas de Interés Turístico Nacional.

Una de las procesiones más característica es la vividas en los Poblados Marítimos de Valencia, y que dan lugar a la Semana Santa Marinera, en donde dos cofradías acuden con sus imágenes titulares a orillas de la playa “para rezar por todos los ahogados en el mar, los pescadores, marineros, familiares difuntos de los cofrades y también por todos los inmigrantes fallecidos en el mar”, ha indicado el prior de la Semana Santa Marinera, Jesús Cervera.

De esta forma, la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador sale en procesión a las 7.45 horas con su imagen titular “desde la casa del cofrade agraciado donde se encontraba hacia la playa”, ha explicado. En el camino “se realiza una parada en la casa del cofrade que custodia la imagen titular de la Hermandad del Santísimo Cristo del Salvador y del Amparo, donde se celebra un momento de oración con las dos imágenes”.

Después, la imagen del Cristo del Salvador continua su camino hasta la playa “donde se llegan a reunir unas 3.000 personas para participar en el acto en el que los cofrades rezan por todos los fallecidos en el mar mientras dos mujeres depositan en el agua una corona de laurel en honor a los difuntos”. Finalmente, el Cristo del Salvador regresa a su parroquia, Nuestra Señora de los Ángeles.

Por su parte, el Cristo del Salvador y del Amparo, cuya hermandad está adscrita a la parroquia de Cristo Redentor-San Rafael Arcángel, “sale a las 12 horas de la casa del cofrade también hacia la playa para rezar por los difuntos en el mar”.

De igual manera, en otras localidades, como  Gandía, Alicante, Orihuela, Benidorm, Crevillente, Torrevieja, Benétuser, Castellón, Vila-Real, …, se celebran distintas procesiones del Santo Entierro, por la tarde, mientras que, de madrugada, se celebran las del encuentro. Además,  la provincia de Castellón por su parte, localidades como Almassora o o Alcora viven el emocionante momento de “ruptura de la hora”, que simbolizan el momento en que murió Jesús de Nazaret.

Todo un  derroche de sentimiento que inundaron las calles de las poblaciones de la Comunitat Valenciana, a lo largo del viernes santo, especialmente, en su madrugada y en su atardecer.

Trencà del Guió

En Elche, Susana Maciá Caparrós rompió a la primera el Guió en la tradicional Trencà del Guió celebrada en la plaza de Baix augurando, según dice la tradición, un buen año para Elche. La trencaora estuvo acompañada por los otros dos miembros de la Tripleta, Abel Sandoval Zárate e Iván Aledo Pérez.

El numeroso público que llenaba la plaza para ver las procesiones y el singular acto de la Semana Santa ilicitana acogió con una gran ovación la rotura de la banderola negra, en un acto cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XVI y principios del XVII, una época en la que la nobleza tenía el honor de llevar un guión en las procesiones en las que se rendía culto a la Madre de Dios. Esta representación se celebra la noche del Viernes Santo con la llegada de la Virgen de los Dolores a la plaza de Baix.

Las tres personas responsables de escenificar dicha tradición forman la Tripleta y representan a los ciudadanos de Elche, designados por el alcalde a petición de la Junta Mayor de Cofradías y Hermandades. Los miembros de la Tripleta se sitúan frente a la Virgen y tras efectuar tres reverencias en señal de respeto y homenaje, el portador o portadora del Guió hace ondear una gran banderola negra hasta que el mástil se rompe. La tradición dice que si se consigue quebrar en el primer intento se presagia un buen año.