Tanto AVA ASAJA como La Unió de Llauradors se oponen hasta que pase la crisis sanitaria

La Asociación Valenciana de Agricultores y La Unió de Llauradors se han manifestado en contra de los planes que maneja la Comisión Europea de implementar “De la granja a la mesa” que se presenta para alcanzar los objetivos marcados por el Pacto Verde en materia climática por parte del sector agroalimentario de la UE, y solicita que se aplace hasta conocer el impacto de la crisis sanitaria actual sobre el sector.

Ambas organizaciones ponen de manifiesto que la crisis pandémica “ha erigido como una actividad esencial para suministrar alimentos y preservar el territorio” y reclaman que “se analicen pormenorizadamente las consecuencias antes de implementar cualquier medida que pueda restringir todavía más la viabilidad económica de las explotaciones dado el panorama previsible a corto y medio plazo”. En especial, Cristóbal Aguado, máximo responsable de AVA-ASAJA, acusa que “la clase política continúe empecinada en castigar a la agricultura europea con más restricciones, menos apoyo” y favorecer “el abandono de tierras agrarias y la dependencia alimentaria de países terceros”.

En este sentido, la Unió afirma que este tipo de acciones genera situaciones de competencia desleal y afecta a la capacidad productiva de los productores de aquí. “No podemos soplar y sorber al mismo tiempo”. Y reclaman que si la Comisión Europea “pretende aumentar los estándares ambientales, de calidad y seguridad alimentaria a nivel europeo, debe exigir, como mínimo, lo mismo a los productos que vienen de fuera”.

La organización agraria denuncia, además, que las políticas verdes impuestas por las autoridades comunitarias actúan al margen, incluso en dirección opuesta, a las directrices agrarias llevadas a cabo en el resto del mundo. Una circunstancia que, a juicio de AVA-ASAJA, condena al sector agrario europeo a una pérdida progresiva de competitividad tanto en el mercado global como en el propio mercado europeo donde se permite a las importaciones de países terceros el empleo de sustancias prohibidas a los agricultores comunitarios.

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, asegura que “los agricultores somos los primeros interesados en contar con la agricultura más segura y sostenible pero, al competir en un mundo globalizado, esa aspiración será irrealizable si la Unión Europea intenta llevarla a cabo de forma unilateral y sin medir su impacto económico”.

Así mismo, La Unió reclama que tanto el Pacto Verde Europeo como la Estrategia “De la granja a la mesa” sean financiados con fondos propios y recursos adicionales más allá de la PAC y que esto se vea reflejado en la nueva propuesta del Marco Financiero Plurianual, todavía en debate en las instituciones europeas. Igualmente, la ley española de cambio climático va exactamente en la misma línea que el Pacto Verde Europeo fijando unos compromisos para el campo que difícilmente se pueden cumplir sin poner en peligro la viabilidad de las explotaciones y los cultivos.