Reclama el voto de los socialistas indignados con el presidente del Gobierno, a quien ha acusado de “tender la mano” a los populares y a Ciudadanos

Ayer miércoles fue el candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, el que acudió a realizar la campaña en Valencia, y lo hizo en el mismo lugar que hace seis meses, pero con menos asistencia. Si entonces acudieron unas 1.900 personas, ahora acudieron unas 800, eso sí ahora a mediodía.Su discurso fue contundente contra el jefe del ejecutivo, Pedro Sánchez, a quien pidió que sea “menos arrogante”, y pacte un gobierno similar al Botànic, asegurando que “si ganamos no vamos a ser arrogantes para pedir todos los sillones. Ximo Puig no lo fue y supo que tenía que gobernar con Compromis y Podemos con un acuerdo proporcional en arreglo a los votos de cada uno”.

Iglesias ha realizado estas declaraciones en su mitin en feria Valencia, planificado a última hora, junto a los candidatos al Congreso por Valencia, Alicante y Castellón y otros rostros visibles a nivel autonómico, como Txema Guijarro, Héctor Illueca, Marisa Saavedra y María Teresa Pérez; así como la diputada Pilar Lima, Naiara Davó, y el vicepresidente segundo del Botànic II, Rubén Martínez Dalmau, a quien ha puesto de ejemplo del modelo de gobierno que le gustaría para España, y ha pedido el voto a su formación “para que se cumplan los artículos sociales de la Constitución”.

Iglesias ha insistido en culpar a Sánchez de estar “tendiendo la mano” al PP y Ciudadanos y ha calificado como “otro guiño a las fuerzas conservadoras” el posible nombramiento de Nadia Calviño como vicepresidenta del Gobierno socialista, rechazando los recortes que pide la Unión Europea, ya que “son las políticas económicas de Merkel, Montoro o Calviño las que traen los Abascales”.

En este sentido, ha aprovechado para reclamar el voto útil de la izquierda, especialmente a los socialistas decepcionados con Sánchez. En su opinión, “mucha gente socialista está pensando que le están tomando el pelo porque no quieren ver a su partido haciendo las políticas económicas del PP”, y ha asegurado que “el único voto que sirve para que haya un gobierno de izquierdas en España es el voto a Unidas Podemos”, recordando que “nos dijeron que era locura subir salario mínimo a 900 euros y hoy nadie propone bajarlo. Imaginen lo que podemos hacer dentro de un gobierno”.

Respecto a Vox ha asegurado que “a la extrema derecha no se le combate con eslóganes sino con políticas sociales, con un gobierno de izquierdas de verdad que proteja a la gente y dé seguridad a las familias”, y les ha acusado de “inflamar” el problema de Cataluña. A su juicio, “no se puede frenar a la extrema derecha llevando a Bruselas la mochila austríaca o gobernando con el PP o haciendo recortes”.