Un tsunami es un evento complejo que involucra un grupo de olas de gran energía y de tamaño variable, que se produce cuando algún fenómeno extraordinario desplaza una gran masa de agua.

Las grandes catástrofes se agravan por la falta de previsión y preparación, en economía, no hay nada más peligroso que estar negando una situación de riesgo sin acometer reformas ni medidas tendentes a paliar o amortiguar los efectos negativos de los ciclos económicos y de las malas praxis.

Hace algo más de una década sufrimos una gran crisis financiera, que nos afectó con virulencia al estar negando Zapatero la fragilidad de nuestra economía real y el sistema financiero. Hoy es cierto que no estamos aún en recesión, sin embargo, todos los indicadores económicos presentan una evidente desaceleración, siendo campeones europeos en paro, precariedad y corrupción versus fraude, sin entrar a valorar los efectos nocivos de los fenómenos extraordinarios.

No sé cómo ustedes pueden calificar lo que está ocurriendo en Cataluña, las graves consecuencias de haber pactado siempre el bipartidismo con los nacionalistas y la permisibilidad de entregar los medios de comunicación públicos y la educación a éstos elementos sectarios en pro de una fragmentación del Estado, haciendo más loable que los efectos de cualquier exaltado en la calle reivindicando la independencia provoque enormes incendios, no sólo en sentido literal, que también, sino que durante años se ha estado sembrando pólvora, esparciendo este polvo en los sentimientos de los ciudadanos, ese germen de odio que prende como las ramas secas, dispersándose a gran velocidad como la gran masa de agua que comporta un tsunami, que una vez pasa, se convierte en lodo.

Hoy la planta en Martorell de SEAT suspendía su fabricación de vehículos, es simplemente una de tantas señales que se están dando en esta querida Cataluña, donde el turismo, el comercio, la investigación, la formación académica y en definitiva, cualquier actividad susceptible de invertir y crear valor añadido en nuestra economía va a sufrir las consecuencias de un tsunami que especialmente Sánchez, ha dado oxigeno durante su presidencia en funciones, incluido “relator”, sin que se intervenga al máximo representante del Estado allí, al xenófobo Torra, que manda “apretar” a los CDR, mientras arde en llamas lo que tanto nos ha costado construir, lo que nos une, España.

El próximo domingo día 20 en la Plaça Sant Jaume, Barcelona, acompañaré Albert Rivera, Inés Arrimadas, Lorena Roldán y a tantos otros valientes que en Cataluña se niegan a perder la justicia y la convivencia, sé que ello comporta lamentablemente un riesgo personal, incomprensiblemente en una democracia consolidada como la nuestra, pero es precisamente por ello, nuestro empeño por salvaguardar nuestro estado de derecho, y es que nunca antes fue tan urgente y necesario cambiar a nuestros dirigentes el próximo 10 de noviembre.

Sinceramente, después de cuatro décadas, que nadie piense que serán ellos quienes lideren estas reformas, jamás lo impulsaron, jamás rompieron privilegios nacionalistas, jamás desistiremos en Ciudadanos.

El tsunami Sánchez, de aquellos polvos, estos lodos.

Vicente Ten

Economista, diputado en el Congreso por Ciudadanos