Por primera vez en 15 años en los que ha encabezado diferentes categorías del TOP 20 sanitario, el Hospital de Alzira deja de ser de los mejores de España

La diputada nacional y vicesecretaria regional del Partido Popular de la Comunitat Valenciana (PPCV), Elena Bastidas, ha señalado que el Hospital de Alzira cumple el primer semestre de reversión “perdiendo todos los indicadores sanitarios que lo colocaban entre los 20 mejores centros de España desde el año 2001”. “Ha pasado del reconocimiento nacional al ostracismo más absoluto”, ha señalado.  

Bastidas ha señalado que desde 2001 el Hospital de La Ribera ha estado entre los mejores de España en diferentes categorías, una posición que “en un tiempo record, ha abandonado debido a las políticas sanitarias del Consell del botànic, que han roto una tendencia de reconocimientos de más de 15 años”.

Así, ha señalado que la gestión de la exconsellera Carmen Montón “ha devaluado la imagen, la proyección y la calidad de una instalación sanitaria que era referente nacional”, una situación “que no se merecen sus profesionales, que han trabajado muy duro para convertir el centro en un icono de la Sanidad en España”.

“Ahora, con sus recortes, hasta la gerente de la Ribera reconoce que el Hospital funciona peor, que las listas de espera se han disparado, como ha reconocido la propia consellera y que tiene una deuda de 30 millones de euros a proveedores desde la reversión”, ha indicado.

Además, tras la reversión –que tuvo efecto el pasado abril- la Fiscalía Anticorrupción ha abierto diligencias para investigar una denuncia por prevaricación y malversación de caudales públicos contra los nuevos responsables del Hospital de La Ribera.

Bastidas ha señalado que el hecho de que el Hospital de Alzira sea el gran ausente de los premios TOP 20 y de los premios BIC este año es “muy grave y preocupante, porque significa que se ha roto la tendencia de excelencia de uno de los mejores centros de España por cuestiones ideológicas y no sanitarias”. 

Es la constatación de que los criterios que se utilizaron para revertirlo no eran sanitarios sino ideológicos y la salud no entiende de ideologías. Los efectos del sectarismo del Consell han sido inmediatos, todo lo que han tocado Montón y Puig da error”, ha señalado.