La sobrina de Paesa asegura que sirvieron para depositar supuestas mordidas por la privatización de las ITV valencianas

Las declaraciones del Caso Erial continúan generando nuevos sospechosos, entre ellos, el ex director general de la Policía, ex presidente de Les Corts, Juan Cotino, a quien la abogada, Beatriz García Paesa, acusa de llevar personalmente más de 640.000 euros a Luxemburgo para crear dos sociedades utilizadas para el depósito de supuestas mordidas por la privatización de las ITV valencianas.

La abogada, que es sobrina de Francisco Paesa, vinculado con los ‘papeles de Laos’ del caso Roldán, hizo estas declaraciones en calidad de testigo en el Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia el pasado mes de enero, en el marco de la investigación del conocido como caso Erial, en el que está implicado, entre otros, el expresident de la Generalitat, Eduardo Zaplana, donde se investigan delitos de cohecho, prevaricación y malversación de caudales públicos, tráfico de influencias, fraude en la contratación, delito fiscal, falsedad documental, asociación ilícita para delinquir y pertenencia a un grupo criminal.

García Paesa está acusada actualmente por el presunto desvío de 41 millones de euros pagados en comisiones para conseguir contratos de material policial con el gobierno de Angola en el marco del caso Defex, una empresa semipública española.

En su declaración en los juzgados de Valencia, explicó que conoce a Juan Cotino porque “llevó en efectivo” más de 640.000 euros para constituir la sociedad Imison Internacional, una firma que posteriormente sirvió para el supuesto cobro de comisiones ilegales por la adjudicación de las gestiones de parte de las ITV valencianas a la firma Sedesa, controlada por los sobrinos (Vicente y José) de Cotino.

Los investigadores del caso Erial creen que parte de los sobornos pagados por la familia Cotino al expresident de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana y sus colaboradores fueron a parar a dos sociedades de Luxemburgo (Imison Internacional y Fenix Investments) en una operación accionarial realizada por los sobrinos del ex director general de la Policía, que transfirieron 6,4 y 2,18 millones de euros.

Estos pagos fueron efectuados, siempre según el relato de los investigadores, durante los años 2005 y 2006 por el grupo de los Cotino (Sedesa) utilizando parte de los beneficios obtenidos en la sociedad concesionaria de las ITV.

La sociedad Imision Internacional estuvo controlada por Beatriz García Paesa a partir de las indicaciones de Vicente Cotino desde su constitución, aunque fue participada posteriormente por Joaquín Barceló, supuesto testaferro de Zaplana, según detalla el fiscal.