Dirigentes del PSPV y de Compromís están convencidos que la nueva televisión valenciana es el gran fracaso de la legislatura al no tener ningún eco entre la ciudadanía

Si la legislatura pasada la reapertura de Radio Televisión Valenciana (RTVV) marca la campaña electoral de 2015, tras la decisión polémica del anterior jefe del Consell, Alberto Fabra, cerrar la cadena, esta próxima campaña uno de los asuntos será el futuro de la nueva televisión autonómica, À Punt Mèdia, será una de las cuestiones de la próxima campaña electoral, pues, ningún partido político comparte el actual modelo implantado, con algunas excepciones en Compromís y en Podem.

De hecho, diversos dirigentes del PSPV, especialmente la estructura dirigente de Presidencia de la Generalitat, así como de Compromís han confirmado a Mediterráneo Press que la cadena no puede seguir así: gastando dinero sin ninguna repercusión entre la audiencia.

Y es que tras los 55 millones de euros invertidos en su primer año de emisión, y los gastados en los últimos tres años en el mantenimiento de las antiguas instalaciones audiovisuales del centro producciones de Burjassot, la nueva cadena, según las auditores oficiales de audiencia, Kantar Media, los programas de À Punt Mèdia raramente superan el 1% de share de audiencia, cifras que son superadas por cualquier televisión local valenciana.

Sin embargo, el tema de la audiencia no lo es lo que más preocupa a los dirigentes del Consell del Botànic, consciente de que las primeras emisiones en radio cumplen un año, y en televisión medio año, y que consolidar un proyecto audiovisual es cuestión de tiempo, lo que preocupa es la escasa repercusión de la cadena. Según apuntaba un dirigente del Consell, muy vinculado a la comarca de Els Ports: “el gran problema de ‘A Punt es que no tiene ningún eco sobre la gente.

Muchos ni saben que existe”, y citaba como ejemplo que en los bares de los municipios de esa comarca ninguno sintonizaba la cadena: “los bares de mi pueblo ponen Aragón TV”, la televisión de Aragón que cuesta al año unos 30 millones de euros.

Este ejemplo, en opinión de este dirigente, es “muy evidente” de lo que supone À Punt Mèdia para los ciudadanos, pues, se trata de una comarca donde estuvieron las cámaras de la cadena retransmitiendo las fiestas del Sexenni, pero, no ha cuajado. “¿Qué está sucediendo en À Punt?”, se preguntaba este dirigente su respuesta es muy sencilla que no llegando a la audiencia, ni ofrece la programación que reclama la ciudadanía.

Mientras tanto la dirección de la cadena ha roto todas las vinculaciones con la Generalitat. Según apuntaba otro dirigente, “no existe relación ni puede haberla, pues, no se basa en el intereses de la audiencia sino en los de la dirección”, y como añadía este dirigente: “antes se criticaban los enchufes y los modelos partidistas, ahora estamos a un modelo unipersonal”.

Sin audiencia

La principal consecuencia de esta situación es la escasa audiencia de la cadena de televisión pública que, en un intento, a la desesperada de buscar audiencia a reestructurado su programación, y ha recuperado la mítica serie de Canal 9, l’Alquería Blanca, si bien, apenas ha conseguido su propósito a tener un escaso 4% de audiencia, su mejor registro, pero, que evidencia que la cadena no está cuajando.

Dicha situación es más preocupante si se compara las audiencias de À Punt Mèdia con las de la televisión privada La 8 Mediterráneo especialmente en materia de informativos, a pesar de tener la cadena pública un presupuesto de 55 millones y 400 trabajadores muy superior a la de la cadena autonómica privada.

Y es que mientras la cadena pública tiene unos picos de audiencia en sus informativos, en torno al 1,8% y 23.500 televidentes, la emisora privada supera los 60.000 seguidores, y cerca del 6% de share.

Situación que también se produce con el espacio de información meteorológica, un 2,4% de share en la privada frente al 1,6% en la pública, alcanzando algunos días apenas el 0,1%. También, sucede algo parecido en la información agraria, mientras el programa El Forcat de La 8 Mediterráneo tiene una audiencia en torno al 6%, Terra Viva de À Punt Mèdia apenas roza el 1%.

Alternativas

Ante esta situación desde el Consell del Botànic ya se ha empezado a trabajar en alternativas, y esta misma semana, empezaron a fraguarse. La primera, a través de las radios municipales, que este último miércoles realizaron un especial desde El Palau de la Generalitat con motivo del Día Mundial de la Radio, que se han sumado a otros magazines que ya se emiten en cadena, y que podría ampliarse en un futuro a una estructura de emisión en cadena, y que podría ampliarse a otras plataformas audiovisuales.

Además, se plantean una reestructuración de la cadena al estilo de Aragón TV que está funcionando con unas audiencias medias superiores al 10% de share y de informativos cercanos al 20%.

Desde la oposición, por su parte, ya se ha avanzado, tanto el PP-CV como Ciudadanos, que À Punt Mèdia es “inasumible” y que necesita un replanteamiento de contenidos, estrategia y recursos, planteando ya una reducción de personal.