Denuncia que la ausencia de sistemas de financiación no equitativos ha generado un déficit global del sistema autonómico de 16.000 millones euros anuales

 

Trabajar por un sistema simétrico. El president de la Generalitat, Ximo Puig, se ha pronunciado a favor de un sistema de financiación simétrico que fomente la igualdad entre comunidades autónomas, descartando el sistema de cupos que no favorece la igual.

De esta manera, se ha pronunciado el jefe del Consell a preguntas de los medios de comunicación tras participar en el desayuno mantenido con la Societat d’Estudis Econòmics de Foment del Treball, en el que ha descrito la situación de la Comunitat en materias como el empleo, las exportaciones, la sanidad y el turismo, postulándose a favor de la ‘vía valenciana’ como modelo para generar estabilidad política y crecimiento económico.

En este sentido, ha reclamado un nuevo modelo de financiación para superar las asimetrías económicas del Estado y, al mismo tiempo, garantizar la igualdad entre ciudadanos y el respeto de las singularidades de las diferentes Comunidades Autónomas.

Puig ha insistido en que existe una “profunda anomalía en la redistribución de los recursos públicos” en el país, “tanto desde el punto de vista de la financiación como desde el de las inversiones”. En su opinión, hasta ahora, “se han hecho unas políticas sin planificación, sin tener en cuenta la eficiencia y sin considerar lo que representa para la economía el capital físico”.

Déficit de 16.000 millones de euros

De igual manera, ha afirmado que durante años ha habido sistemas de financiación “que no han sido equitativos ni capaces de cumplir la Constitución y la LOFCA” y que hay un déficit global del sistema autonómico de 16.000 millones euros anuales. Esta situación ha generado, según Puig, un perjuicio para diferentes comunidades autónomas y “muy especialmente” para la valenciana.

El jefe del Consell también ha reiterado que, a pesar de que la Comunitat Valenciana “es la peor financiada de España”, se ha conseguido que “todos los indicadores económicos y sociales sean mejores ahora que hace tres años” y como ejemplo de ello Puig ha citado que el empleo ha aumentado en 190.000 personas.

Asimismo, ha apelado al diálogo para solucionar el problema de la financiación pues, según Puig, “el centralismo no es inteligente” y cabe apostar por la “lealtad institucional de ida y vuelta”.

Momento valenciano

Puig ha recordado “el momento valenciano” que, según el president ha propiciado que la Comunitat Valenciana avance a una velocidad superior a la media española “gracias al esfuerzo de empresas y trabajadores”. A su juicio, la comunidad “ha conseguido establecer un marco de estabilidad, honradez y diálogo“, capaz de generar “resultados esperanzadores”.

El president ha insistido en que el “nuevo panorama de la Comunitat” es un “buen espejo en el que reflejarse”, porque “ha significado pasar página y cambiar de paradigma hacia la estabilidad política, el diálogo social y la honradez”.

El jefe del Consell ha asegurado que las políticas del Gobierno valenciano han consistido en conjugar reformas de justicia social con una “política económica realista” para el conjunto de los sectores productivos. En su opinión, “no solo hemos recuperado un conjunto de derechos sociales que habían estado arrinconados por el anterior Gobierno, sino que hemos mejorado la situación económica de la que son protagonistas tanto las empresas como los trabajadores”.