Acuerdan constituir una Mesa de Trabajo entre ambas administraciones para abordar cuestiones estratégicas en materia de agua, infraestructuras y financiación

 

Se acabó definitivamente los dos años de desencuentros entre la Generalitat y la Diputación de Alicante. Al menos, eso se desprende de la reunión mantenida entre el president de la Generalitat, Ximo Puig, y el de la Diputación de Alicante, César Sánchez, con la finalidad de abordar asuntos de interés para los intereses de la provincia, como el agua, la lengua y los proyectos estratégicos de futuro, y donde ambos dirigentes han mostrado su “satisfacción” por el “ambiente de cordialidad” de la reunión.

De esta manera, atrás han quedado los distintos contenciosos entre ambas administraciones surgidos desde el 2015, donde la corporación provincial alicantina se había convertido en la oposición al Consell del Botànic en asuntos como el decreto de coordinación de diputaciones, paralizado por los tribunales, y del que en el encuentro no se habló, o el decreto de plurilingüismo, retirado por el ejecutivo valenciano, tras la decisión del TSJCV de dejarlo en suspenso. Todo eso quedó atrás, y ahora se inicia una nueva etapa de colaboración en común.

Así,  lo anunció el propio Ximo Puig, al término del encuentro de trabajo, que ha calificado como “positivo”, subrayando el carácter de “normalidad institucional” que impregna la relación entre la administración autonómica y la Diputación, destacando su disposición a continuar trabajando para que esa normalidad entre instituciones “siempre beneficie al conjunto de la ciudadanía”.

Según ha explicado el president, la reunión ha servido para abordar algunos de los temas “más importantes” que afectan a la provincia de Alicante y al conjunto de la Comunitat, y percibir la existencia de “ambiciones comunes y trabajaremos conjuntamente en estas cuestiones“, ha manifestado Puig, quien también ha afirmado que el agua “preocupa profundamente” a la Generalitat puesto que es “un problema estructural” y, por ello, es necesario que obtenga “la mejor cobertura posible desde ambas instituciones”.

En el mismo tono de diálogo, sorprendente tras los últimos dos años, César Sánchez ha agradecido a Puig su cortesía en “esta intensa jornada de trabajo, importante para los intereses de los alicantinos”, donde se han puesto sobre la mesa asuntos trascendentales para el territorio en materia de infraestructuras y de iniciativas trascendentales que necesita la provincia.

Y este clima, según el dirigente provincial, se materializará en una Mesa de Trabajo Técnica orientada a abordar cuestiones estratégicas para la provincia, donde “habrá  un representante de cada una de las dos administraciones para crear un espacio de diálogo que será positivo”.

Con ello, en opinión de Sánchez, “queremos transmitir a los ciudadanos que ambas instituciones trabajamos con un mismo objetivo, que es el de mejorar la calidad de vida y las oportunidades de las personas”, y ha avanzado que “obviamente hemos hablado del tema del agua, porque nos preocupa profundamente la situación en la que se encuentran nuestros regantes con esta sequía, una de las más dramáticas que vive el sureste español en los últimos 30 años”.

Por otra parte, ambos responsables han abordado también el tema lingüístico del que el presidente de la Diputación ha avanzado que le ha pedido a Puig que agote todos los esfuerzos por intentar llegar a un acuerdo y al máximo grado de consenso con el Partido Popular. Según César Sánchez, el dirigente del Consell se ha comprometido a intentarlo y, además, le ha trasladado que “forma parte ya de su posicionamiento, porque quiere conseguir un acuerdo con cuantos más partidos mejor”.

A este respecto, el jefe del Consell ha trasladado a Sánchez la voluntad de la Generalitat de que exista “la mayor confluencia posible” en la tramitación en Les Corts de la ley que regulará el modelo del plurilingüismo, ya que “el gran objetivo es que los niños y las niñas de la Comunitat Valenciana sepan bien castellano, valenciano e inglés“.

Otra de las cuestiones a las que ambos han dedicado parte del encuentro, que se ha prolongado durante algo más de una hora, ha sido la de impulsar proyectos estratégicos como la digitalización, invitando desde la Generalitat a la corporación provincial a participar en el Distrito Digital de Alicante.

Y desde la Diputación hubo reciprocidad. Según Sánchez, se trata de un asunto que “es muy importante y necesario que llegue a las zonas rurales, que la gente que vive en los pueblos pequeños tenga oportunidades de futuro y que las empresas ubicadas en ellos puedan ser competitivas”.

En este punto, el responsable del Gobierno Provincial ha recordado que el ochenta por ciento de los poblaciones alicantinas tienen menos de 10.000 habitantes y que buena parte de las personas residentes en la provincia lo hace en localidades, por lo que “tenemos que dotarlas de la mayor competitividad posible y de las mayores oportunidades”.