El Consell exige 2.500 millones cada año para que se igual a la media de ingresos que perciben las comunidades autónomas

 

La semana pasada el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunciaron que a lo largo del este mes se reuniría el Consejo de Política Fiscal y Financiera, al que pertenecen todas las comunidades autónomas, para abordar los trabajos en marcha sobre el nuevo modelo de financiación.  Y el Consell se ha puesto manos a la obra. El president de la Generalitat, Ximo Puig, han denunciado que el gobierno central está cometiendo una “gran estafa” con la Comunitat, que “es la gran perjudicada de la actual situación” y ha denunciado que la Comunitat dejó de recibir más 10.000 millones por la infrafinanciación entre 2011 y 2014.

Puig ha realizado estas declaraciones tras la reunión que ha mantenido con los representantes del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) José Antonio Pérez y Francisco Pérez, el conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler y la secretaria autonómica de Hacienda, Clara Ferrando, en la que se ha avanzado los resultados de un estudio realizado por el estudio que prepara el IVIE sobre financiación autonómica y saldos fiscales entre 2011 y 2014 a partir de las balanzas que publica el Ministerio de Hacienda.

El estudio del IVIE, según ha explicado, denuncia que la Comunitat debería recibir cada año 2.500 millones euros adicionales para igualarse a la media de recursos con los que cuenta las comunidades autónomas de régimen común,” lo que se traduciría en un incremento del PIB del 3%, casi 3.000 millones de euros, y en un aumento del empleo del 2,7%, con 47.877 nuevos puestos de trabajo”.

Estos datos que está constatando el IVIE, en opinión de Puig, “demuestran, una vez, más la gran estafa que estamos sufriendo y hemos sufrido históricamente los valencianos, ya que la Comunitat Valenciana tiene un saldo negativo en sus balanzas fiscales, pese a tener un nivel de renta por habitante del 88%”.

Puig ha subrayado que la Comunitat Valenciana se ve afectada por dos anomalías: “la primera reside en que cuatro autonomías ricas reciben más de lo que aportan, mientras la Comunitat es la única autonomía con menos recursos que aporta más de lo que recibe y la segunda se sustenta en que los saldos fiscales no tienen una relación directa con la renta per cápita”.  A su juicio, “la causa principal de esta anomalía tan perjudicial que es la balanza fiscal valenciana se debe a que el conjunto del gasto público en la Comunitat es muy bajo”, ha indicado Puig, quien ha agregado que, de 256.704 millones de euros de gasto de la Administración central en el periodo 2011-2014, solo 22.967 se han dirigido a la Comunitat Valenciana. Se trata de un 8,9% del total, “muy por debajo de nuestro peso poblacional, pese a la situación de empobrecimiento con respecto al conjunto de España”.

De igual manera, ha concretado que dos terceras partes de la insuficiencia de gasto per cápita, concretamente, 1.607 millones de euros, tienen su origen en la financiación autonómica. El 28%, 692 millones, debería proceder del gasto de la Administración central en las competencias que gestiona como infraestructuras, justicia o servicios sociales. La tercera partida, 202 millones, tendrían que venir de la mejora de la financiación local.

Puig ha asegurado que si se cumpliera con los criterios objetivos, el empleo en la Comunitat aumentaría un 2,7% y el saldo fiscal pasaría de negativo a positivo, tal y como le correspondería por su nivel de renta per cápita. En su opinión, “los valencianos estamos haciendo los deberes, estamos cumpliendo, pero no se está cumpliendo con los valencianos. La lealtad de los valencianos a España no se está reflejando”.

Asimismo, ha instado al gobierno central a pactar el modelo de financiación autonómica: “hay que pasar del mercadeo, que ha sido la negociación de los sistemas de financiación, a la racionalidad para garantizar la equidad y que los ciudadanos sean iguales en la diversidad”.