Morella, Valencia y Alicante, entre otras ciudades, celebran históricas procesiones arropadas por miles de ciudadanos que acuden a presenciarlas

 

Una festividades religiosas tradicionales de la Comunitat cuya línea entre religión y religiosidad popular es cada vez más difusa son las procesiones con motivo de la festividad del Corpus Christi, que se celebraron este domingo, inundaron las calles de las principales ciudades de la Comunitat como Valencia, Alicante y Morella, así como otras localidades como Xàtiva, Massamagrell, Puçol, Sueca, Cullera y Alzira, entre otros municipios.

En Morella se ha celebrado la 660 edición del Corpus Christi con la Procesión General que junta más de 150 imágenes bíblicas y es una de las más antiguas de la Comunidad Valenciana. Así, han participado 300 personas que han seguido la procesión por las principales calles de la ciudad. Cabe recordar que el Corpus de Morella nació solo tres años después del de Valencia.

La concejala de Tradiciones, Malú Blasco, ha destacado “la elevada participación que tiene la Procesión General del Corpus que concentra morellanos y morellanas en las principales calles de Morella”. Además, la edila ha comentado que “esta procesión es de las más antiguas de la Comunidad Valenciana y también atrae curiosos y visitantes que quieren ver esta tradicional procesión”. De este modo, Malú ha querido agradecer “el trabajo del Capítulo, así como todos los colaboradores que hacen posible realizar todos los actos del fin de semana”.

El Corpus Cristi en Morella fecha de 1358 y es uno de los más antiguos del territorio valenciano. Esta comenzó, sólo, tres años después de que en Valencia. Este tipo de celebraciones nació como una forma didáctica de enseñar la biblia y reconocer a los personajes que aparecen. Así, Morella adoptó la forma y elementos característicos del Corpus Christi de Valencia. Cabe destacar que la gran mayoría de los elementos que desfilan hoy en día provienen de aquella época.

Por su parte, la procesión de Valencia ha reunido a miles de valencianos a lo largo de su recorrido, que parte de la Puerta de los Apóstoles de la Catedral y va atravesando las calles del centro histórico. Además de las rocas, la moma, los comulgantes, los diferentes danzantes y los personajes bíblicos, la referencia fundamental de la celebración es la custodia de la Seo de Valencia, considerada la más grande del mundo, con 600 kilos de plata y ocho de oro, además de perlas y piedras preciosas donadas por los valencianos. La custodia de la Catedral fue diseñada y realizada desde 1942 durante 12 años por el orfebre valenciano Francisco Pajarón.

La celebración del Corpus Christi en Valencia se remonta al siglo XIII, aunque la procesión eucarística fue introducida años después por el obispo Hugo de Fenollet que convirtió a Valencia en la segunda ciudad de España, después de Barcelona, en organizarla.

Cabalgata del convite

En la ciudad de Valencia, también se ha celebrado la Cabalgata del convite, un desfile que representa la invitación que hacían los jurados de Valencia, por medio del Capellà de les Roques a la población para que asistieran a la Procesión del Corpus. A diferencia de la procesión, la celebración de la Cabalgata del Convite, que ya hay noticias de su existencia en 1516, ha sido intermitente a lo largo de los años. Sin embargo, en la actualidad, es uno de los acontecimientos más esperados por valencianos y visitantes.

El recorrido de la cabalgata comienza en la Plaza Manises, para después pasar por la calle Caballeros, la Plaza de la Virgen, la calle del Micalet, la Plaza de la Reina, la calle Caballeros, la calle Avellanas y, finalmente, el Palacio Arzobispal. Durante todo el recorrido, los asistentes podrán disfrutar de diferentes danzas tradicionales, representadas por personajes muy característicos, y que tienen su precedente en las representaciones y bailes de los siglos XV y XVI.

La Cabalgata del Convite se inicia con la danza de los ‘nanos i gegants’ y el Capellà de les Roques. De esta manera, los gigantes están compuestos por españoles, turcos, gitanos y negros, que representan los cuatro continentes de Europa, Asia, África y América, más una pareja de gigantes con indumentaria valenciana, que fueron donados por la Falla Na Jordana. Y, en el caso de los nanos, lo componen seis personajes que, tocando unas grandes castañuelas, y acompañados del tabal y la dolçaina, animan a los asistentes.