Considera que la coexistencia armoniosa de lenguas en Europa “es una muestra de unidad en la diversidad que hay que proteger y potenciar”

 

El president de Les Corts, Enric Morera, ha participado en la reunión del comité permanente de la Conferencia de Asambleas Legislativas Regionales de Europa (CALRE), para informar de la evolución del grupo de trabajo sobre la diversidad cultural y lingüística en Europa que coordina. Entre las propuestas de este grupo destaca la creación de una Agencia Europea por el Multilingüismo que vele por la protección de todas las lenguas europeas y por los derechos lingüísticos de sus hablantes.

Morera ha trasladado a la permanente de CALRE las conclusiones del seminario celebrado en Valencia los días 3 y 4 de mayo, en el cual, expertos venidos de diferentes lugares de Europa, hicieron una diagnosis sobre la diversidad cultural y lingüística a la Unión, así como las medidas que se tienen que tomar para garantizarla y promocionarla.

Según ha explicado, “las lenguas son la expresión más directa de la cultura, y son parte integral de la identidad europea, dado que definen las identidades personales, a la vez que conforman un legado patrimonial común. 500 millones de europeos convivimos en 28 Estados, con 24 lenguas consideradas oficiales por la UE. También son parte de nuestro patrimonio cultural otras 60 lenguas, algunas de las cuales tienen la consideración oficial en determinadas regiones, y disponen de una vitalidad y número de usuarios relativamente considerable. La coexistencia armoniosa de muchas lenguas en Europa es una muestra explícita de la unidad en la diversidad, una de las piedras angulares del proyecto europeo”.

En este sentido, según ha señalado, “la Unión tiene que velar por la diversidad cultural y lingüística. La Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias (CELROM) aprobada por el Consejo de Europa en 1992 y en vigor desde 1998, expresa el valor de la diversidad cultural y compromete los estados firmantes a respetar el derecho a usarlas en la administración pública, la justicia y los medios y a favorecer la enseñanza. Veinte años después, hay que proporcionar apoyos a la investigación y a la intervención estratégica, tanto para la protección de las áreas con gran densidad de hablantes, como, en el otro extremo, para afrontar el riesgo social, es decir, protegerse de la erosión social, e incluso, de la desaparición de culturas y lenguas minoritarias europeas, que es un proceso ya muy avanzado en algunos de los casos”.

Entre las conclusiones que se están trabajando, a raíz del seminario celebrado en València, se destaca que también hay que informar y sugerir “esfuerzos colectivos contra este riesgo, conocer y registrar cuál es la práctica intergeneracional de las culturas minoritarias y/o minorizadas, y a la vez establecer apoyos institucionales que otorgan incentivos socioeconómicos para hacer posible la sostenibilidad del patrimonio cultural, la puesta en valor y la recuperación antropológica del número de hablantes”, según ha puntualizado el President Morera.

El grupo de trabajo que coordina Morera presentará sus conclusiones en el mes de noviembre, en el seno de la asamblea general de la CALRE, que este año se celebrará en las Azores por ser la presidenta del parlamento regional portugués la presidenta de la conferencia europea.

Propuestas

Así, entre las conclusiones del grupo de trabajo destaca la inclusión de los derechos lingüísticos en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, y la petición a las instituciones europeas que garanticen el apoyo necesario para que todas las lenguas regionales, minoritarias y/o minorizadas de Europa logren el mayor grado reconocimiento oficial posible.

De igual manera, se reclaman la adopción de las medidas descritas en la Declaración de Donostia para asegurar que las instituciones europeas protejan todos los ciudadanos contra la discriminación lingüística, en cualquier ámbito social. Además de pedir a las instituciones europeas que adopten una política lingüística común, capaz de garantizar la revitalización y la normalización de las lenguas regionales, minoritarias y/o minorizadas, y de promover sistemas educativos que garanticen su aprendizaje.

También, exige garantías  para que todas las lenguas europeas participen en las estrategias comunitarias de crecimiento, competitividad y empleo tanto a nivel local, como regional, nacional y comunitario, independientemente de cuál sea el número de hablantes y el estatus oficial que tienen. Para ello, se propone la creación de  una Agencia Europea por el Multilingüismo que vele por la protección de todas las lenguas europeas y por los derechos lingüísticos de sus hablantes.

Asimismo, se pide aprovechar los enormes avances en el campo de las nuevas tecnologías para garantizar la disponibilidad de información y la atención a la ciudadanía en las lenguas regionales, minoritarias y/o minorizadas, por parte de los servicios públicos y aprobar leyes para garantizar la existencia de mediados de comunicación públicos en las lenguas regionales, minoritarias y/o minorizadas y apoyar a la industria cultural vehiculada en estas lenguas.

Finalmente, se solicita al EUROSTAT una encuesta sociolingüística europea periódica con información sobre competencias y usos lingüísticos de la población.