El socialista, que se reunió a mediodía con Ximo Puig, delega temporalmente la alcaldía en la concejala, y directora general de Vivienda, Rebeca Torró

 

Se cumplió el guión previsto tanto desde la dirección del PSPV-PSOE como desde la federal, y el presidente de la Diputación, y alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, investigado por el juzgado de instrucción por prevaricación en la gestión de una serie de contratos de confianza en la empresa pública de la corporación Divalterra, anunció su dimisión. Y lo hizo por acatar el guión y entender que su gesto era necesario para “visualizar” el cambio en las formas de gestionar frente las empleadas por el PP-CV. Así, lo aseguraron en dos encuentros con los medios de comunicación tanto el propio Rodríguez como el secretario general del PSPV-PSOE, y president de la Generalitat, Ximo Puig,  con quien se reunió al concluir la mañana el aún edil socialista para valorar la marcha del día.

Y es que Rodríguez, en una comparecencia sin preguntas ante los medios de comunicación recordando tiempos pasados, rodeado por casi todos los diputados socialistas, salvo Isabel García y Paco Ruíz,  y con la presencia de su sucesor, Toni Gaspar, que sí acudió, anunció su renuncia a la Presidencia de la Diputación por el bien del proyecto socialista recogiendo el discurso del PSPV: “convencido de mi inocencia presento mi dimisión desde la lealtad a las instituciones y a la ciudadanía”.

En su intervención, Rodríguez ha asegura que ha decidido abandonar el cargo, tal y como acordó la dirección socialista el mismo día de su detención, consciente que su continuidad en el cargo “no ayuda al cambio de percepción que necesita la Diputación de Valencia”, línea en la que más tarde se pronunciará el propio Puig, tras la reunión que mantuvo con el actual alcalde de Alicante, Luis Barcala. Ahí, Puig, se mostró convencido de la inocencia de Rodríguez, pero, explicó que “recupera la hipoteca reputacional de la Comunitat exigía mayores sacrificios”, como este tipo de renuncias.

Según ha explicado, “con la misma convicción que hace unos tres años llegaba a esta casa hoy presento la dimisión, convencido de mi inocencia y la de mi equipo, pero convencido también de que mi continuidad al frente de la misma no puede contribuir al cambio de la percepción en la que tanto hemos trabajado al largo de este tiempo. Presento la dimisión como presidente de la Diputación de Valencia y lo hago desde la lealtad a las instituciones y a la ciudadanía, que siempre ha guiado y continuará guiando mis pasos. Seguro de mi inocencia y de que, para demostrarla, hoy es mejor estar fuera que dentro de la institución. Puede que alguien piense que, como partido, estamos poniendo demasiado alto el nivel de la ética, pero no voy a permitir que nadie utilice este asunto para dañar aquello que tanto amo”.

Rodríguez, en su discurso fue contundente con su honestidad: “podemos haber metido la pata, cometido errores pero ninguno de nosotros ha metido la mano [en la caja]. Podemos haber sido torpes, demasiado confiados pero no ladrones“, y ha explicado que tras su llegada a la Diputación, hace ahora tres años, se planteó seriamente la disolución de la antigua Imelsa “pero estaban en juego el futuro de unas 700 familias, -en alusión a los trabajadores de la actual empresa Divalterra-, por lo que quisimos crear un cordón sanitario con siete personas, dos cogerentes y un letrado-asesor”.

Según Rodríguez, los siete contratados, objeto de la investigación judicial, “han desempeñado su trabajo hasta que hace unos meses, cuando surgieron las dudas [sobre su contratación], decidimos despedirlos”, ha agregado.

Asimismo, ha terminado su discurso asegurando que  “me voy con la conciencia tranquila y contento de haber conseguido que el 92% de los alcaldes y alcaldesas tengan hoy el convencimiento de que la nueva Diputació ha repartido las ayudas con criterios objetivos y alejados de clientelismos y activismos políticos. Orgulloso además por dejar esta institución en buenas manos, las de todos los compañeros y compañeras de gobierno que siempre me habéis demostrado vuestra lealtad y buen hacer”. Y tras la misma, antes de irse, se han oído en el patio gótico de la Diputación gritos de “Ontinyent, Ontinyent”.

Continuidad en la alcaldía

Respecto a su futuro como alcalde de Ontiyent, Jorge Rodríguez, aspira a mantenerse como alcalde de la localidad valenciana, cargo que desempeña desde hace siete años, si bien, de manera provisional a lado un paso al lado, es decir, no dimite, pero, como ya hizo el ex alclade de Alicante, Gabriel Echávarri, ha delegado temporalmente la alcaldía en la concejala, y directora general de Vivienda, Rebeca Torró, que dimitirá en las próximas horas como alto cargo del Consell.

Según lo acordado  en las últimas horas en conversaciones con el president, Ximo Puig, tiene su promesa de volver a la alcaldía en cuanto se aclare la situación, es decir, cuando concluyan las investigaciones judiciales y se alce el secreto sumario. De manera que, según han averiguado nuestros compañeros de Mediterráneo Press, si sólo fueran los contratos directivos y no hubiera nada más, no habría ningún problema en su regreso a la alcaldía.