Y llegó el día. Lo que nadie creía, ni el propio Pedro Sánchez, ha sucedido.

 

Desde esta mañana, Pedro Sánchez es el nuevo Presidente del Gobierno de España. Con 180 votos a favor de la moción de censura presentada por Margarita Robles y 83 diputados más, se ha provocado la caída de Mariano Rajoy y su Gobierno.

Lo que hace una semana parecía impensable con la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado hoy nos ha dejado con cara de sorpresa y de vivir algo nuevo y nunca visto en nuestra democracia.

Pedro Sánchez llega al Gobierno sin acta de diputado, con un grupo parlamentario de 84 diputados, 52 menos que el principal partido del parlamento, y que si quiere gobernar lo va a tener que hacer con los que le han acompañado en esta travesía de la moción de censura; partidos que si los pones a todos en una habitación y cierras la puerta, es más que posible que no terminara bien la cosa entre ellos porque lo único que les une es haber votado “NO” a los presupuestos que ahora van a utilizar y la animadversión al PP.

Esto es la democracia, si, faltaría más pero creo que lo que todos los Españoles nos merecíamos era el poder decidir en una situación como en la que nos encontramos.

De las dos jornadas de debate que nos ha dejado la moción de censura me quedo con que, en España, seguimos haciendo uso del “doble rasero“, la doble vara de medir y que ni es justo ni es honesto, además de que cada uno solo mira por sus propios intereses sin pensar en el bien común.

Estamos en una época en la que la comunicación es primordial, por no decirlo todo, puesto que una misma noticia se puede contar de muchas formas y según lo que llegue puede calar o no en la opinión de la sociedad.

El tiempo no irá dando nuevas situaciones, en modo de sentencias, a un lado y a otro del hemiciclo y veremos, con retrospectiva, como se afrontan y qué decisiones se toman por unos y por otros en referencia a cómo se ha comportado ante casos presentes.

Como Español, doy la enhorabuena a Pedro Sánchez, mi presidente, me guste o no y solo le pido, como le pediría y pediré siempre a todos los presidentes de mi País, que trabaje por todos los Españoles, que gobierne por el bien de España, que afronte la nueva etapa que hoy comienza con la mejor de las intenciones y que sea justo y coherente.

El problema es que la coherencia, si nos atenemos a los tiempos más recientes, parece que brilla por su ausencia y eso es lo que más miedo da, al menos para mi.

A Mariano Rajoy darle las gracias por haber hecho que España esté en la senda de la recuperación, cuando la situación que se encontró era la que era.

Y al PP, decirles que es hora de hacer una reflexión interna profunda. Hay que volver a plantearse qué quieren ser de mayor y qué es lo que espera la ciudadanía de ellos. Una vez decidido todo ello, comunicar; saber comunicar, la pata coja perpetua de su silla.

Comienza una nueva etapa. Han llegado los del cambio, los de la “no corrupción”, eso dicen, ya veremos pues casos hay y de todos los colores, los del dialogo.

Y eso es lo que más quiero ver, ese dialogo del que hacen su bandera. Vamos a ver si es así, ojalá, porque así veremos como se soluciona lo de Cataluña satisfactoriamente para España y para todos los catalanes; veremos como se consigue una financiación justa para todas las autonomías donde no hayan injusticias ni agravios; tendremos una educación digna; una sanidad pública y universal de garantías y sin listas de espera; empleo para todos con salarios y contratos dignos; garantía de pensiones …

Veremos de donde y cómo sale todo eso aunque, como el dialogo se les supone y presupone porque así lo enarbolan, no tendrán problema en conseguirlo y así hacer que Ciudadanos y el PP se perpetúen en la oscura oposición. Con dialogo pueden, tienen 180 votos y, por lo tanto, mayoría absoluta en el Congreso. ¿Lo veremos o mejor esperar sentados?