El jefe del Consell acepta el reto de la ministra y defiende políticas hídricas que contemplen la escasez de agua estructural “más allá del partidismo y el cortoplacismo”

 

Torrevieja ha acogido el XIV Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, convirtiéndose en la capital del agua. Un evento al que no faltó ninguno de los actores hídricos y políticos españoles, y donde todos se postularon a favor de un gran Pacto del Agua, tanto la ministra de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, como el president de la Generalitat, Ximo Puig, apostaron por la unidad en torno a la cuestión hídrica y aparcar las cuestiones partidistas en torno a este asunto.

Tejerina ha reclamado “que se sumen al Pacto Nacional por el Agua”, para que estas políticas queden definidas “y no se vean paralizadas por posibles cambios de gobierno”. En su opinión, “el trabajo del gobierno está hecho, ahora es cuestión de sumar la voluntad de los partidos, especialmente la del PSOE que ha manifestado su voluntad de sumarse”.

Así lo ha indicado la ministra a los medios de comunicación antes de asistir al XIV Congreso Nacional de Comunidades de Regantes de España en Torrevieja (Alicante), al ser preguntada por el estado de este acuerdo, en presencia del presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues, la consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, y el presidente de la Diputación de Alicante, y primera institución provincial con un Pacto de Agua, César Sánchez, a pesar que desde el PP-CV no se haya dado visualización a dicho acuerdo en las instituciones autonómicas.

Según ha explicado la ministra, las líneas del Pacto del Agua “ya han sido definidas e identificadas” por el gobierno central, por lo que su trabajo “ya está hecho” y, por tanto, ahora “es cuestión de sumar la voluntad de los partidos, especialmente del PSOE“, ya que, según ha señalado “queremos un pacto que perdure en el tiempo y no sea circunstancial”.

En este sentido, se ha postulado por “un pacto por el agua porque tenemos un compromiso con la ciudadanía, con cada regante y con cada español habite dónde habite y sea cuál sea su necesidad”, y ha considerado “especialmente importante” el papel de los regantes y establecer unas reglas permitan una gestión “sostenible, transparente y eficaz para aprovechar cada gota de agua y producir más”.

Para ello, en su opinión, “España debe ser líder en innovación agrícola”, y ha pedido a los regantes que lo incorporen “a su ADN”, pues, la tecnología permite “alcanzar los mismos rendimientos con menos consumo de agua”.

Desde el sector,  tanto el presidente de la Comunidad de Regantes Riegos de Levante Margen Derecha del Río Segura, José Antonio Andújar, organizador del Congreso de Regantes,  como el presidente de Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE), Andrés del Campo, han aceptado el discurso de la ministra, asegurando que “este debe ser el mensaje del Congreso: que los regantes remamos juntos, y que entre nosotros no luchamos, sino que defendemos los mismos intereses”, reclamando “sensatez y ayuda a los políticos, porque lo necesitamos”.

Estrategia Nacional de Regadíos

García Tejerina también ha calificado el regadío como “irrenunciable”, porque sitúa a España como “una potencia mundial en alimentación que lleva riqueza a todos los rincones”, aumenta la densidad de población -con un 6 veces más de jóvenes y presencia de mujeres-, y hace que seamos lo que somos”, aunque ha defendido que la agricultura  sea una actividad “más sostenible”.

Así, la ministra ha avanzado que en los próximos días se debatirá, junto con los representantes del sector agrario, el primer borrador de la Estrategia Nacional de Regadios 2018 – 2025: “un instrumento del Ministerio para orientar las actuaciones a medio plazo, ha añadido, que concibe el regadío como un elemento clave para promover el desarrollo rural sostenible, para alcanzar una agricultura productiva, eficiente, resilente, competitiva y rentable y para luchar contra la despoblación”.

En este sentido, ha explicado que para completar el proceso de modernización, estimular el ahorro efectivo de agua y garantizar al regante una mayor disponibilidad, la Estrategia contempla las auditorías hídricas, energéticas y de gestión. También prevé, ha indicado, la generalización de la medición de los consumos de agua por parte de los regantes, y bonificar a los usuarios más eficientes y penalizar los consumos individuales que excedan a la dotación media de la zona.

De igual modo, ha anunciado que la estrategia “reforzará el papel de las Comunidades de Regantes, dotándolas de una mayor capacidad jurídica, técnica y de operatividad, aumentando su dimensión y favoreciendo su participación en organizaciones supranacionales”, lo que se unirá al impulso de la formación y la mejora de las capacidades de los gerentes y técnicos de las Comunidades de Regantes.

En cuanto al impulso de la innovación, será uno de los ejes esenciales del Programa de Nacional de Desarrollo Rural, que cuenta con 57 millones de euros, según ha explicado la ministra, ya que “se impulsará la creación de grupos operativos relacionados con el regadío, habiéndose aprobado en su primera convocatoria, resuelta en 2017, dos propuestas por importe de casi 100.000 euros destinadas a optimizar el uso de recursos agua y energía”.

Políticas sin partidismo

Por su parte, el president de la Generalitat, Ximo Puig, ha aceptado el invite de la ministra, y ha  asegurado que las políticas hídricas deben contemplar la escasez de agua estructural y el cambio climático “más allá del partidismo y el cortoplacismo“. A su juicio, no se trata de reclamar inversiones desde una postura territorialista, “sino de invertir donde es más necesario” y “en el Mediterráneo es imprescindible”.

Puig ha asegurado que tanto la Generalitat, como el Ministerio de Agricultura y las comunidades de Regantes “deben trabajar conjuntamente para dar respuesta a la escasez de agua, así como a otras realidades como la caída de los precios de los productos o “las menguantes aportaciones de la Unión Europea”, a través del “consenso y en la mirada a largo plazo, y  anteponer el debate técnico al político”. Además, de establecer un calendario de infraestructuras que garantice el cumplimiento de los acuerdos.

De igual manera, ha abogado por optimizar las infraestructuras mediante la modernización de los riegos y el aprovechamiento de las aguas depuradas y los pozos, ha incidido en que en la Comunitat “se aprovecha hasta la última gota”.

Llevar agua de donde sobre y cuando sobre a donde haga falta

En una línea similar se ha pronunciado el presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, que ha mostrado su deseo de que se alcance cuanto antes, por parte de todos los partidos políticos, un Pacto Nacional del Agua “desde el diálogo y la búsqueda de consenso”, al tiempo que ha resaltado la importancia de que “se dé mayor participación en la búsqueda de ese pacto a las comunidades de regantes, que tienen mucho que decir”.

En este sentido, Sánchez ha citado el Pacto Provincial del Agua alcanzado en Alicante, “el primer acuerdo de estas características conseguido en España y que espero sirva de ejemplo para otras provincias y para un pacto nacional que saque del debate político un tema tan importante para la economía, la sostenibilidad y el medio ambiente de toda España”.

Asimismo, ha señalado que se debe impulsar también “un Plan de Infraestructuras de Agua con un calendario de inversiones en todo el territorio” y ha abogado de nuevo por los trasvases “para llevar agua de donde sobre y cuando sobre a donde haga falta”.

Por otra parte, el presidente ha reiterado el apoyo que la Diputación de Alicante está prestando a los regantes de la provincia de Alicante “atendiendo al cien por cien las demandas que nos han ido presentando” y ha recordado, al respecto, que la institución ha invertido en lo que va de legislatura más de 23 millones de euros en la mejora de infraestructuras y eficiencia de los sistemas de abastecimiento de agua y regadío.