El sector del ocio sigue sin ser recibido y escuchado por parte de la Concejalía de Movilidad. Así, se sigue trabajando sin atender al colectivo, que no ha podido aportar datos ni ideas para paliar la problemática que está sufriendo.

La disminución constante de las ventas, junto con las pérdidas de empleo en el sector, presagian un descontento empresarial generalizado. Por lo que no queda más, que optar por medidas más contundentes e incluso, se está valorando por parte del empresariado, un cierre patronal.

La falta de aparcamiento a precios razonables, el hostigamiento a locales de ocio, que hacen que la noche termine, prácticamente a las 00.30 horas, junto con la falta de participación en las cuestiones políticas, crean un cóctel de difícil solución y que hacen que una ciudad como Valencia, cuyo futuro turístico es muy positivo, se vea constreñido por una falta de iniciativa en la solución de los problemas, que pasan por una convivencia pacífica entre el ocio, los vecinos y la sociedad civil.