Pedro Sánchez, el presidente con menos apoyos de la historia reciente, llegó a Moncloa con un presupuesto ya aprobado, pues ya se comprometió a mantenerlo. Esa era una de las exigencias del PNV para hacerle presidente, ya que 500 millones de euros van para el País Vasco, también el inminente traslado de los primeros presos de ETA a cárceles del País Vasco, más que nada para que sus familiares los puedan ver más a menudo y no les echen de menos, algo que no pueden hacer las familias de las víctimas de estos asesinos. Y quedamos a la espera de que los acuerdos entre Sánchez y el PNV, impulsen un nuevo Estatuto de autonomía para el Gobierno Vasco.

Como también nos intriga en que se va a materializar el apoyo de ERC y PDeCAT, o si los pactos secretos, que no dudo de que los haya, entre socialistas e independentistas provoquen que el Gobierno central deje de controlar las cuentas de la Generalitat.

En definitiva, el “nuevo Gobierno” con su dependencia de otros grupos parlamentarios tiene limitada su capacidad para poner en funcionamiento nuevas reformas, además de no tener ningún programa político preparado.

Y después de todo lo que han robado de las arcas del Estado los políticos corruptos del PP, veremos si  nos quedamos a dos velas tras pagar las deudas que se ha generado Sánchez con tal de ser presidente.

Pero, eso sí, Pedro Sánchez ha dado muestras, en sus pocas semanas de mandato, de querer hacer cosas muy visibles y que causen un gran impacto en la opinión pública;

Para muestra, el ofrecimiento del puerto de Valencia a los inmigrantes del Aquarius. Una medida loable y con mucha repercusión dentro y fuera de España aunque pobre, pues cientos de migrantes han llegado en lo que va de año a las costas de Almería y Cádiz sin tanta repercusión política ni ayudas.

¿Y esa urgencia por la retirada de los restos del dictador Franco del Valle de los Caídos?

Dejemos a la historia en paz, dejemos de mirar tanto al pasado ¡nos tienen aburridos ya! y miremos hacia el futuro de España. Considero seriamente que hay cosas que requieren muchísima más urgencia.

Y que decir de la posibilidad del traslado de “PRESOS POLÍTICOS ”, para mí “políticos presos”, a cárceles catalanas en las que estén más cerca de sus familias. El tema está en que durante el tiempo que estén en penales catalanes quedarán bajo la jurisdicción de las autoridades de la Generalitat, casualmente la única comunidad que tiene transferidas las competencias de prisiones y que dispondrán de los instrumentos habituales en el tratamiento a cada preso.

Luego entramos en  la disposición de Sánchez de la subida del  IRPF, el Impuesto de Sociedades, la tributación de la banca, la del ahorro y la de los carburantes, de todo esto, en realidad, a la mayoría de los españoles sólo nos interesa este último, porque la mayoría no ganamos 150. 000€ al año, por desgracia.

Pero entre las prioridades de este nuevo gobierno no he escuchado nada sobre bajar el sueldo ni las dietas a los políticos, de hecho tenemos nuevos ministros a los que alimentar con nuestros impuestos, creo que somos el único país que tiene más políticos, con sus varios asesores (que digo yo, que para necesitar tantos asesores “a dedo” muy duchos en la materia que les corresponde no deben ser) que médicos, policías y bomberos juntos.

En los últimos años han aumentado los estudios sobre un aspecto fascinante: la llamada “molécula de la moral”, hay individuos con cerebros que no producen esta molécula y, por tanto, dichos individuos no demuestra empatía. Esto parece ocurrirle a la mayoría de políticos con respecto a los ciudadanos de este país.

Sánchez se comprometió a convocar elecciones en algún momento, obviamente tiene cierto atisbo de inteligencia, pero no se sabe cuándo va a ser. Aseguró, tras presentar la moción, que llamaría a los españoles a las urnas cuando atendiera “las urgencias que necesita el país” y recuperara “la estabilidad política”. Este período puede hacerse muy largo…

Consiguiendo gobernar sin demasiados sucesos adversos, podría esperar a la celebración de las municipales y autonómicas, previstas para mayo del año 2019. Y si en esa convocatoria electoral obtiene un buen resultado, es muy probable que el Presidente socialista intente agotar la legislatura, quedándose en Moncloa hasta 2020. Veremos.

Sofía Carramolino

Escritora