La jueza decreta prisión incondicional comunicada,para el dirigente popular, y desoye la petición de libertad de los abogados por la su enfermedad

 

Las actuaciones vinculadas al Caso Zaplana y la denominada operación Erial continuaron este jueves. Tras registrar el martes y el miércoles las distintas propiedades del ex ministro en Valencia, Benidorm y Madrid, en cuyos calabozos de la Guardia Civil de Tres Cantos, pasó la noche del miércoles a jueves, Eduardo Zaplana volvió a coger este jueves la Autovía III dirección a Valencia, acompañado por agentes de la UCO, y fue puesto a media mañana a disposición de la juez, Isabel Rodríguez, que, tras tomarle declaración, decretó prisión incondicional comunicada, que ingresó a última hora de la tarde en la prisión de Picassent, donde coincidirá con otros miembros de su gobierno, como el ex conseller, Rafael Blasco.

La jornada volvió a ser intensa para el ex jefe del Consell, donde volvió a sentir la frialdad de su caída hasta los infiernos de la prisión, donde tendrá la oportunidad de comprobar las deserciones de quienes hasta hace unos días eran sus amigos y le daban palmaditas en la espalda, como sucedió hace apenas un mes en la última conferencia que impartió en el Ateneo Mercantil de Valencia.

A lo largo de todo el día, la Ciudad de la Justicia de Valencia ha tenido un marcado carácter zaplanista como se decía en otras épocas. Tras su regreso de los registros de Madrid, el ex ministro compareció ante la jueza de instrucción 8 y el fiscal anticorrupción. Eso sí, sin éxito para la  magistrada, pues, se ha negado a declarar, siguiendo el consejo de sus letrados, algo habitual en cualquier causa secreta al desconocer los acusados la información que existe contra ellos. Los abogados de Zaplana han intentado que su defendido no tuviera que ingresar en prisión, alegando la enfermedad que sufre desde hace dos años el ex president, aunque no han conseguido, y han tenido que abandonar la Ciutat de la Justicia sin su cliente.  La jueza ha desoído el alegato por motivos de salud, y ha decretado prisión incondicional sin fianza, y comunicada, ante el riesgo de destrucción de pruebas.

A parte de las declaraciones en sede judicial y de la conocida pena de telediario la jornada ha continuado siendo dura para el ex president, pues, ha continuado recibiendo mensajes de desafección por quienes eran sus amigos hasta hace unos días, entre ellos, el coordinador general del PP, Fernando Martínez Maíllo, con su mensaje de distanciamiento, o el portavoz popular en el Congreso, Rafael Hernando, marcando distancia e indiferencia al igual que buena parte de los diputados que hace unos años estaban a las ordenes de Zaplana. Una indiferencia que también ha mostrado en una entrevista radiofónica en la Cope, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que se ha mostrado algo incómodo por la situación.

Familia Cotino

No han tenido la misma suerte los hermanos Vicente y José Cotino Escrivá, sobrinos del ex vicepresidente de Les Corts, Juan Cotino, que fueron detenidos el pasado martes, y que han quedado en libertad con cargos pero con la obligación de comparecer cada semana en el juzgado. De momento, han vuelto a esquivar la prisión, aunque cada vez se acerca más.

De igual manera, ha comparecido ante la comandancia el ex presidente de Les Corts y ex director general de la Policía, Juan Cotino, que ha llegado como investigado policialmente por estos hechos. Cotino ha estado en torno a tres horas en el cuartel y ha salido en torno a las 14.20 horas tras acogerse a su derecho a no declarar, asegurando a la prensa que”estamos bajo secreto de sumario, cuando se levante el secreto se aclarará todo”.  Cotino se ha marchado sin que pesara ninguna medida cautelar ni citación para presentarse ante el Juzgado de Instrucción número 8, encargado de la investigación.

Dentro de las actuaciones del caso Erial, los agentes registraron el pasado martes la sede de la conselleria de Economía en Valencia en busca de la documentación relacionada con la empresa Proyectos Eólicos Valencianos SA, filial de la firma Sedesa, propiedad de Vicente Cotino, y solicitaron el expediente completo del plan eólico de la Comunidad Valenciana de 2003 y el correspondiente a la concesión de las ITV de 1997. Sospechan que un grupo de empresarios pagaron comisiones por una cantidad próxima a los 10 millones de euros a cambio de las adjudicaciones de algunos de los lotes.

Vicente Cotino fue uno de los empresarios que confesó la financiación ilegal del PP en el juicio Gürtel para eludir la cárcel y tiene una condena por delito contra la Hacienda Pública.