En un emotivo discurso recordando a su desaparecido antecesor en el cargo, Isidro Zarzoso, el Presidente de ASCER, Vicente Nomdedeu ha hecho balance del sector en 2017 y ha remarcado el papel fundamental de la industria cerámica en la economía española por su “competitividad”.

En este sentido Nomdedeu ha recalcado que “el sector azulejero es el primer productor europeo y el segundo exportador mundial y representa la tercera industria con el mayor aporte de superávit a la balanza comercial española, con 2.493 millones de euros. Por ello – señala el presidente de ASCER – la industria necesita unas políticas más contundentes con unos pactos reales, por parte de todas las administraciones, tanto a nivel estatal como autonómico”.

Una asignatura pendiente para el presidente de la patronal de la cerámica que tiene entre sus puntos candentes “la necesidad de una liberación de la energía, ya que sus altos precios suponen un elevadísimo coste para las factorías azulejeras, así como una aportación del gas necesario para su funcionamiento.

En este sentido, Nomdedeu también ha hecho referencia a Argelia, como socio estratégico del sector, cuya inestabilidad y bloqueo a la maquinaria cerámica y la producción en general lastran a la industria, a pesar del mantenimiento de las licencias y por ello “exigimos un marco regulatorio previsible, sobre todo en los peajes. Entre estas cuestiones también se encuentra la ampliación al año 2030 de la vida útil de las plantas de cogeneración”.

Y es que para la patronal azulejera es “absolutamente imprescindible que la Unión Europea normalice su relación con Argelia, porque el bloqueo a las importaciones ha supuesto “una gran caída del mercado para los productos cerámicos, que se suma al descenso del 19 % de las exportaciones hacia Arabia Saudí”.

Unos datos al exterior que sin embargo, tienen como contrapartida el auge de compras por parte del mercado norteamericano. A este respecto, las exportaciones, que representan el 76 % de las ventas totales, tienen como destinatarios a Francia, Estados Unidos, Reino Unido -donde el año pasado se frenaron por la incertidumbre del brexit e Italia.

Por otra parte, Vicente Nomdedeu ha querido recalcar el factor clave de la innovación “como un modelo diferencial hacia nuestros competidores”. En este sentido el presidente de ASCER ha recalcado la importancia de los programas de rehabilitación de viviendas realizados por distintas administraciones, lo que ha permitido la reactivación de las ventas”.

Además, Nomdedeu se ha referido a “la trascendencia de supervivencia para el sector que tiene la puesta en servicio de un corredor mediterráneo real y no del tercer carril, ya que esa solución es insuficiente para nuestras necesidades logísticas. Por ello, reclamamos que esa infraestructura pueda ser una realidad en unos pocos años”.

El sector cerámico facturó 3.520 millones en 2017, lo que representa el 7 % más que el año anterior tanto por el aumento de las exportaciones (del 5 %, con 2.750 millones) como de las ventas nacionales (que crecieron el 10 % hasta los 820 millones). Después de superar el azote de la crisis, “la situación ha mejorado en los últimos cuatro años y ya en 2017 hemos tenido un crecimiento positivo, lo que se ha traducido en la creación de 1.600 puestos de trabajo estables entre directos e indirectos el año pasado”, destaca Nomdedeu.

Por otra parte, el año 2017 ha sido fundamental en materia de inversiones, porque ha permitido la renovación de las instalaciones, innovar en mercadotecnia y comercialización, así como en las adquisiciones de empresas”, según el presidente de ASCER.

Por último, para este 2018 la cerámica espera un crecimiento moderado de las exportaciones ya que hay dudas sobre el efecto negativo del brexit. Sin embargo, los fabricantes castellonenses en su mayoría, esperan que el mercado español siga en aumento, aunque a menor ritmo que en los últimos años, influenciado por el consumo y la recuperación de la construcción

Además, Nomdedeu destaca “el factor positivo en la concentración de nuestro sector ya que es un elemento imprescindible para que las compañías ganen en tamaño y por tanto, seamos mucho más competitivos”.